De Joan-Lluís Lluís, Formales, Propuestas, Sin categoría

26- Órdenes militares

—¡FIRMES! Soy el Sargento Brian Storming, vuestro instructor creativo. Obedeceréis mis órdenes, me daréis ideas sin rechistar y respetaréis a vuestros superiores. De momento, sois todos unos reclutas. No me importa quién seais, si sois jóvenes o viejos, si habéis tenido que pagar dinero para llegar hasta aquí o si tenéis un máster o teneis dieciocho, ¿está claro? Sois todos igual de malos y depende de vosotros destacar.

—SEÑOR, SÍ SEÑOR.

—¿Cuántos queréis destacar de verdad? ¡PASO AL FRENTE!

—Recluta, identífícate.

—Recludactor creativo Oscar Arenas Larios, de la trigésimonovena promoción de Infantería de Publicitarios de la UAB.

—¡No me jodas! En la UAB solo hay césped y maricones… Y tú no te pareces a un cacho de césped… ¿Por qué te has alistado, recluta?

—Señor, además de trabajar por mi país, quería trabajar EN mi país, no quiero tener que irme, señor.

—Todos dicen eso, recluta. Por ser tan poco original, me vas a escribir una carta de presentación en la que quede bien claro todo eso, ¿entendido, recluta?

—Señor ya lo he hecho…

—Pues entonces escribirás 25.

—Señor, con la de hoy ya llevo 26, señor.

—Pues entonces serán 365. Una cada día del año que dure tu adiestramiento. Cada día deberá ser distinta, para demostrar que sí sabes ser mínimamente original, que eres un auténtico redactor y no un respondón, y además, sabes cumplir órdenes creativas hasta dónde tus superiores te pidan. Al final del año, te quiero en mi despacho para que me cuentes qué has aprendido y espero que seas un poco más creativo en tus respuestas. ¿Entendido?

—Señor, sí señor.

—Y vosotros, reclutas, le propondréis un estilo para redactar sus cartas, porque no todo pueden ser ideas suyas. Eso sería demasiado fácil si realmente quiere destacar: proponedle estilos y él deberá escribir las cartas conforme a ellos.

—Señor, sí señor.

—Y ahora, a pensar. El Cabo os repartirá a cada uno un briefing. Quiero cinco ideas por persona antes de mediodía.

(una propuesta de David Del Blanco)

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25- Community manager

#BuenosDías por la mañana 😀

 

RT plz Oscar Arenas (@365formas) #copywriter usa #SocialHunting para entrar en #agencia #publicidad #comunicación #SocialMedia

 

.@365formas busca trabajo escribiendo lo mismo con un estilo distinto a diario. ¿Qué haces tú para buscar curro? #365formasdepedirtrabajo

 

#instapic #instagood #SocialHunting #nofilter #realismosocial #mentirasinigual #EstoNoesInstagram #EsProyectoCartele

Empleada que no sepa hacer nada

RT @PsiCrea “Este señor está matriculado y terminando su trabajo final. No haremos más declaraciones.”

 

365 formas de pedir trabajo ha añadido un episodio de vida

20/06/2012

Me gradué: Publicidad y Relaciones Públicas, Universitat Autònoma de Barcelona

Dónde: Cuarto asiento de la tercera fila del Aula Magna sin aire acondicionado.

 

365 formas de pedir trabajo ha añadido un episodio de vida

01/02/2012

Empecé a trabajar: OgilvyOne Barcelona

Dónde: En una silla, frente a un MAC

 

365 formas de pedir trabajo ha compartido un enlace:

Os cuelgo aquí mi book. Comentad  y compartidlo para apoyarme en mi búsqueda 2.0.

Este es mi book.
A parte de toto lo que he hecho y que no está en él: hay todo lo que puedo hacer.

 

¿Te ha gustado el post? ¿Cómo pedirías tú trabajo mañana? ¡Aquí abajo tienes los comentarios! ¡Gracias por participar!

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24- Divagaciones

Le deseo muy buenos días, aunque con la que está cayendo y con este bochorno horroroso cualquiera se atreve a tomarse literalmente algo que, al fin y al cabo solo es una fórmula de cortesía.

Me permito interrumpir el fluja de su rutina para dirigirme a usted con un propósito harto sencillo y que procederé a exponer sin más dilación: he cesado todas y cada una de mis actividades laborales remuneradas y requiero un trabajo como escritor, juntador de palabras o sea lo que fuere que me permita trabajar con ideas y palabras en el marco de su departamento creativo.

Si lo prefiere, quiero una posición como redactor creativo pero soy poco amigo de tener que definirlo con pocas palabras ya que, al final, limitar la cantidad de opciones limita la calidad de la vía escogida. En cierto modo es como si los límites, las acotaciones y las etiquetas dividieran y parcelaran la mente para acotar nuestro potencial y dirigirlo a pequeñas tareas en lugar de pensar en grande.

Aunque, claro yo no soy nadie para hablar de esto porque yo mismo he tenido que inventarme etiquetas para las 24 cartas de presentación que he escrito hasta ahora… ¡Qué casuadlidad! Ya van tantas como horas tiene un día, qué rápido pasa el tiempo, ¿verdad? Decía… Que he tenido que nombrar las 24 cartas de presentación que he escrito y claro, a todas he tenido, en cierto modo, que limitarlas, para distinguirlas entre ellas y, admitámoslo, para influir en las expectativas del lector sobre lo que encontrará en ella. Y no sin cierta pena, porque cuando una carta se bautiza como rococó… ya no puede ser popular o parecida a un mantra budista o quizá sí. En cualquier caso, si la asemejáramos sus características a otro estilo distinto a la etiqueta que le hemos puesto ¿podria seguir mereciendo ese nombre? ¿Sería coherente?

Algo parecido pasa con los estudios. Parece que especializarse en algo termina cerrándonos determinadas puertas. En realidad, todos deberíamos tener acceso a cualquier saber en cualquier momento. Aunque lo cierto es que, al final, uno se deja de utopías, escoge un camino y se despide de todo a lo que ha renunciado. Es muy doloroso, eso de despedirse siempre del 99,9% de las cosas que nos impediran ser grandes en todo. ¿Y todo, para qué? Para ser pequeños en algo y evitar ser grandes en todo… Esta pequeña despedida, en mi caso, fué para dedicarme a la Publicidad. Aunque, he ahí otro absurdo. Dentro del negocio publicitario hay muchos profesionales distintos en muchas disciplinas distintas que quizás merecerían titulaciones a parte para cada uno. Por eso, cuando ya se ha empezado la especialización, solo podemos huir hacia adelante. Pero ojalá que almenos lo encontremos y no nos lo quiten. Para seguir buscando esa pequeña parcela de conocimiento que regar con mi trabajo diario, yo estoy terminando un máster ahora mismo. Estoy un poco en el limbo porque, casualmente, estas mismas palabras son parte del trabajo que me permitirá terminarlo y creo que si nos metemos por aquí caeremos en el metalenguaje y nada me gustaría menos que irme por los cerros de Úbeda. Sí, eso puede ser la perdición. Hay que ser breve, claro y conciso. Lo sé por experiencia profesional: no perder el hilo, a trabajar duro y a centrarse en lo que está haciendo. Eso la universidad no te lo enseña, pero durantre más de un año en una agencia multinacional lo cierto es que no te queda otra. Reconozco que todo eso se hace en nombre de la eficiciencia y la paz social pero cada vez tengo menos pudor en afirmar que el trabajo adulto es un peldaño más en nuestra cadena de renuncias para hacernos cada día más pequeños en lo que a conocimiento se refiere.

No puedo dejar de pensar en eso, ¿sabe? Yo aún soy joven y eso puede ser un lastre de mucho peso (valga la redundancia) para dar de una vez por tdoas con el trabajo al que me voy a dedicar los próximos años, pero qué quiere que le diga: puedo cobrar menos que un trabajador experimentado, por aquello de la antigüedad, que no digo que no la merezcan si uno se rompe la espalda día tras día picando piedra, ¿eh? Bueno, cuestión, que yo podría, siendo joven, trabajar incluso más  que un, llamémosle viejo (no tengo voluntad ninguna de faltar, usted comprenderá, solo pretendo que nos aclaremos fácilmente y podamos dar por terminada esta breve conversación cuanto antes, para no perder tiempo) y encima proponiendo nuevas visiones. Habría que ser más valiente en este aspecto, no habría que dar rodeos innecesarios y atreverse a contratar los jóvenes.

Y precisamente pese a ser joven, he tenido la inestimable oportunidad de realizar unas cuantas campañas interesantes: las hay en prácticamente todos los medios y aquí, permítame que siga insistiendo en la cuestión de las etiquetas y los categorías, que cada vez pierden más el sentido en publicidad… son piezas y punto, ¿qué más da el escenario en el que se representaran si fueron pensadas y ejecutadas para llegar hasta a un público con creatividad y eficacia? Crea en los encasillamientos o no, en mi book los hay, para mantener un cierto orden. Le invito de nuevo a que se recree en mis contradicciones y, de paso, le eche un vistazo a mi book. Y también, crea en los límites o no, me enorgullezco en afirmar que aunque yo me los ponga, no los tengo (supongo que se capta el matiz, más juego retórico que otra cosa, no quisiera caer en la soberbia, a estas alturas).

Uy, qué tarde se me ha hecho. Bueno, espero su llamada, su e-mail, su respuesta o cualquier cosa que quepa dentro de este formulismo. Creo que podemos entendernos y que yo puedo adaptarme perfectamente a su estilo, ya ve que soy muy concienzudo.

Ah! Se me olvidaba. ¿Dónde tengo la cabeza? Si es que cuando me voy por las ramas… ¿Por qué no me lo ha preguntado antes? Me llamo Oscar Arenas Larios.

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23- Épico

Recibid mi saludo, Paladines de la Creatividad, guardianes de la última frontera de los Reinos de la Fantasía, bastión ante el avance del Paro.

Vengo de perderme en los bosques del Social Media infestados de trolls, de cruzar los restrictivos desiertos del Healthcare, y de pasar días enteros sin ver la luz del sol en la Gruta de los Concursos. ¿Cual es, pues, la razón de tan árduo periplo?

Deseo presentar batalla contra las fuerzas del Paro en vuestros gloriosos ejércitos. Y, debo decir a mi favor, que no son pocas las formas en las que puedo seros de utilidad. Delante vuestro solo veis un redactor creativo. Pero puedo probar que domino con destreza 23 técnicas de combate creativo. Sin embargo, las profecías de David, James o Joaquín, afirman que se puede tener conocimiento de hasta 365 estilos marciales y dialécticos, con los que presentar batalla en cualquier campo y en todas las situaciones imaginables.

Después de obtener los Privilegios Imperiales de la licenciatura, me retiré junto a los Maestros de la psicocreatividad para aprender alquímias olvidadas. Regresé a ayudar con los míos a resistir el asedio del Paro. Aunque caímos, nuestra resistencia se prolongó durante más de un año en una gesta heroica que aún loan los bloglares. Una vez sanadas mis derrotas de juventud gracias a mi fe y a mi convicción, vengo a vosotros para lanzarme de nuevo al combate y llevar de nuevo la creatividad a esta tierra asolada por la vulgaridad y el hastío.

Solicito audiencia con vuestro líder porque en mí tenéis mucho más que un aliado contra los hordas del Paro, porque podéis contar con mis letras y mis verbos para emprender la conquista del Valle de la Fama. Sí, debéis saber que son ciertas las leyendas de nuestros ancestros sobre una tierra bañada por el Sol, dónde feroces Dragones y Leones retozan a sus anchas. Y que yo estoy dispuesto a llevaros hasta allí. Solo tenéis que decirme cuándo y cómo debo demostrar que mis palabras son tan ciertas como mis virtudes.

Gracias por vuestra hospitalidad.

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22- Programa del corazón

PRESENTADORA: Muy buenas a todos, bienvenidos a Tinto de verano, el magazine que refresca las tardes estivales en nuestra cadena. El programa de hoy viene cargadito, cargadito… Tenemos un invitado cuyas declaraciones pueden hacer retumbar el panorama de la publicidad en España. Un momento porque, hablando de publicidad, ahora volvemos…

(corte publicitario)

PRESENTADORA: Ya estamos aquí de nuevo. Bueno, bueno, ¿qué tienen que decir nuestros colaboradores sobre este personaje y estas declaraciones que harán tambalear la publicidad en España?

SEÑOR CALVO QUE CHILLA: Me parece exagerada la difusión que le estáis dando. Para mi este chaval, iba para aprovechado y se ha quedado en primo. Si escribir ya está poco respetado de por sí en este país, escribir lo mismo cada día, además, es inútil. Aquí nadie lee y en esto, nuestro público, nos dará la razón.

(aplausos)

SEÑORA CON RASGOS FELINOS: Perdona, pero lo que hace este chico me parece maravilloso. No solo está escribiendo mucho, sino que está reinventando el mismo texto cada día durante un…

SEÑOR CALVO QUE CHILLA: Bueno, de momento solo lleva 22 cartitas, ¿eh?

SEÑORA DE RASGOS FELINOS: ¡AÑO ENTERO! No seas mala persona y déjame…

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLA: Sí, a ver cuantas cartas hace al dái cuando se le suba la fama a la cabeza.

PRESENTADORA: Bueno, este chico del que hablamos está buscando trabajo como redactor creativo escribiendo la misma carta cada día durante un año. Es licenciado en Publicidad, está haciendo un máster y tiene su experiencia en el mundillo, pero se ha encontrado con la crisis de lleno. Oscar Arenas Larios, cuéntanos de qué va tu proyecto 365 formas de pedir trabajo.OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Pero si ya lo habéis dicho todo.

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLA: Bueno, pues si no quieres publicidad gratis es tu problema, a ver, cariño, que tengo unas cuantas preguntas que hacerte. ¿Tú cuantos años tienes?

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Ahora mismo 22.

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLA: ¡¡Pero si eres un yogurín!! ¿Ya te dejan salir de la guardería en horario laboral?

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Bueno, precisamente quiero luchar contra este prejucio absurdo por e cual los jóvenes no tenemos talento por el simple hecho de ser jóvenes. Yo puedo aportar…

SEÑORA DE RASGOS FELINOS: Oscar, mira, perdona. No hagas caso a estos dos. Yo quiero felicitarte por lo que estás haciendo y que sigas.

(aplausos)

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Muchas…

SEÑOR CALVO QUE CHILLA: Oye, Oscar, a parte de que todo esto es, digamos, un poco intelectualoide, ¿eh? Así con muchas ínfulas… ¿Crees que a la gente le importa lo que haces?

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Precisamente dejo que la gente me proponga estilos en los que escribir mis cartas.

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLLA: ¿Ah sí? ¿Puedo proponerte uno, aquí en vivo y en directo?

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Por supuesto.

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLLA: ¡¡Una peli pornoooooo!!

(aplausos)

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Bueno lo cierto es que ya  había pensado en plantear algún tipo de relato erótico, aquel cliche de que tú vas a buscar trabajo…

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLA: O sea, con esto quieres decir que, en la última entrevista a la que fuiste, ya me entiendes…

SEÑOR QUE CHILLA: Vamos, que mojaste el churro. ¿Podemos abrir un teléfono de aludidos? Cada vez me cae mejor este chaval. Te imaginas que por cada carta que escribe…

PRESENTADORA: Oscar, perdona, ya sabes como es la televisión, se nos ha terminado el tiempo y tenemos que dejarte… Gracias por… ¿Oscar?

OSCAR ARENAS (soniDO telefónico): tut, tut, tut…

(una propuesta de Belén Estrada)

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21- Malentendido

Apreciado señor

Le escribo con la intención de comunicarle que, en contra de lo que no deja de afirmar por correo electrónico, no me llamo Oscar Arenas Larios ni soy redactor creativo. Yo me ofrezco como celador aún en activo y mi formación solo es útil en una residencia y no en una agencia.

Ademas no tengo ningún máster. Lo más parecido con lo que cuento en mi haber  a  un “máster en psicocreatividad” es a Pipo, mi hámster, además de un curso de micoreactividad, sobre detección de los síntomas de las intoxicaciones por setas venenosas. Soy aficionado a ir a buscar bolets y en eso y en mi trabajo tengo mucho más que un simple año de experiencia, así que no, no soy demasiado joven. De hecho, me está confundiendo con un chaval que no tiene ni 25 años, yo sí los tengo, pero al revés: voy por los 52. Por mucho que, a mi edad, empiece a faltarme la motivación en mi trabajo, seguramente ya tengo más experiencia que usted en el suyo.

No quiero asistir a ninguna entrevista. Lo más parecido a un book que tengo a mano es un libro de Robin Cook que estoy leyendo. Y si no deja de insistir en que le escriba una carta con un estilo distinto para mañana, lo haré pero si me lo permite, lo haré imitando el texto de una denuncia por acoso. Con llamada a la policía incluída.

Déjeme en paz.

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20- Valero Sanmartí* (NSFW) (+18)

Me presento ante ti para traerte una gran verdad que te estallará en la cara. De nada.

Me llamo Oscar Arenas Larios y a pesar de que mis apellidos provoquen que tus ocurrencias pedestres los asocien con un gintonic en la playa, no tienes autoridad moral para decirme nada porque tanto tus apellidos como tu persona remiten a un cretino que interrumpe la mediocre vida de la población para abrir su tapa craneal y cagar dentro los chascarrillos que excretan sus neuronas. Eres uno más en la fila del monumental Polyklyn neuronal de la publicidad y por eso no voy a tolerar un puto chiste sobre mí ni que me vengas con triunfalismos que se miden en ventas o en likes de Facebook. Total, nada de esto te va a salvar si un meteorito cavalcado por Hulk Hogan te cayera encima ahora mismo.

Admite que tienes una mierda de curro, que lees Yorokobu, que necesitas morralla optimista ilustrada para soportarlo, que crees que puedes contarle a un hombre cómo se pone un tampón a través de una majorette de Telecinco, que crees que está bien usar políticos para vender agua con sal y que pondrías un puto pato a vender orines con limón. Sí crees todo eso solo puedes ser dos cosas: subnormal y mi futuro jefe. Dejémonos de boutades.

Tú me vas a dar trabajo y te voy a contar por qué. Porque hoy te estoy faltando al respeto, porque estoy colocando veinte quilos de dinamita verbal en tu caja torácica y porque los encenderé raspando cerillas en mi bigote. Pero mañana puedo estar glosando la belleza de una lolita con enaguas en un tempus fugit barroco con mi rabo en la mano. Eso es, lo vas pillando. Estoy escribiendo esto cada puto día del año y jamás será igual. Soy imprevisible.

Asistí al bar de mi facultad durante cuatro años, regando mi úlcera de estómago con botellines de lejía San Miguel. Después hice un máster, pero eso me convierte en submileurista potencial y fan de Manel como tú así que, obviémoslo. Mientras tanto, en una dimensión paralela que apenas puedes concebir, estuve un puto año y medio currando más horas de las que me tocan en una agencia multinacional. Estoy tan hasta la polla de esta precariedad y de tantos estudios que no son más que un holocausto de tiempo y dinero, que quiero trabajar en serio. Y hay que estar muy hasta la polla para pedirte trabajo a ti.

Seguramente desecharás mi currículum diciendo que soy demasiado joven, pero tu mediocridad te impedirá ver la genialidad que se oculta en mis versos porque, sorpresa, eres analfabeto. No te estoy llamando inculto, no, te estoy diciendo que no sabes leer. No hay otra explicación al hecho de que después de 20 putas cartas aún no hayas reparado en que no todos los putos redactores creativos pueden hacer esto.

Si me entrevistas, por cada vez que te humille intelectualmente, añadiremos un cero a mi sueldo. No necesito conocerte para saber que puedo hacerlo mejor que tú pero desgraciadamente, cómo decía el tito Nietzsche, los débiles os lo habéis montado para que necesitemos de vuestra supervisión así que, anda, dime cómo escribiré esta carta mañana y la enfermera del hospital dónde despertarás ya te contará qué ha pasado.

(una propuesta de Marta Farré)

*No es mi voluntad faltar al respeto a mis futuros empleadores pero es lo que sin duda habría hecho Valero Sanmartí, escritor y bloguero catalán que, tras un avatar de Tom Selleck ataca a los cimientos de la idiosincrasia del país provocando a diestro y siniestro. O lo amas o lo odias.

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19- Discurso político

Con todos ustedes, Oscar Arenas, Coordinador de la Organización Publicitaria Yberoamericana

“¡Compañeras y compañeros!

Los últimos acontecimientos sobrepasan las lineas rojas que nos marcamos como innegociables en el último brainstorming. Las recientes ofensas de la agencia marcarán un punto de inflexión en nuestra estrategia y nos obligan a tomar medidas inéditas des de la transición publicitaria. Repito: inéditas.

Así que ha llegado el momento de que todos unidos, sin fisuras, digamos que no. Que no queremos seguir en el paro, que no queremos que se nos ningunee, que no queremos más a esta gente gobernando las agencias.

(aplausos)

¡Queremos ser y vamos a ser el cambio en el departamento creativo!

Ha llegado el momento de moverse y dar la cara: estamos convocando un mitin cada día del año. Ya llevamos diecinueve. Diecinueve. Y vendrán muchos más, no lo dudéis, a cada cual más ruidoso hasta que se oiga nuestra voz, ¡que nunca nos hemos ido porque siempre hemos estado ahí!

(aplausos)

Y es que, amigas y amigos, lo que no es de recibo en publicidad es que después de una licenciatura, un máster y más de un año en el gobierno se nos menosprecie de esta manera. Nuestra partido es joven, sí, ¿y que? ¿Que nos ha impedido hacer esa juventud? ¿Fue nuestra juventud un impedimento para ganar premios? ¿Fue nuestra juventud un problema para ganar concursos? ¿Fue nuestra juventud un obstáculo para recibir la confianza de los clientes? ¡NO!

(aplausos)

Quiero mandar un mensaje alto y claro a la opinión publicitaria: si la juventud es sinónimo de algo, no lo es de inexperiencia: ¡lo es de motivación y sacrificio!

(aplausos)

Ya, ya… Sí… Además, quiero que anunciar que hoy mismo pediré una entrevista al responsable del departamento creativo para plantearle nuestro ultimátum: o admite a trámite todas las campañas que incluye nuestro book electoral o iniciaremos acciones judiciales ante Autocontrol. Deben comprender que debemos trabajar codo con codo para superar la crisis del sector y que no pueden garantizar la estabilidad de la profesión sin nosotros.

Ya termino… Además, sin renunciar a ninguno de nuestros puntos, queremos tender la mano a las agencias en un gesto de entendimiento y concordia e invitamos a un representante de sus gobiernos a sugerir el contenido del mítin de mañana para dar voz a sus prioriades y demostrar que podemos trabajar perfectamente juntos. Si, camaradas y camarados, son estos pequeños gestos los que día tras día, nos hacen más grandes, ¡no lo olvidéis!

Gracias a todas y a todos y ¡viva la creatividad publicitaria!

(aplausos, griterío y desbandada general)

No os terminéis las gambas del catering que voy para allá.”

(sí, sí otra propuesta de Bàrbara Nicolau)

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18- Anglicismo

Heloooou!

Oscar Arenas Larios on the phone. Soy copy y estoy buscando trabajo en el advertising business. Por favor, algo junior y no internships, thanks! Para conseguir mis goals he escrito esta motivation letter. Y voy a seguir haciéndolo non-stop, de una forma distinta 7-days a week! Quiero chequear mi habilidad y comprobar si puedo adaptar mis speeches a diferentes moods.

FYI: Tengo un título en la university, que no es un MBA, pero eso tampoco es mi key point; estoy terminando mi máster y he trabajado full time en una agencia con network global.

Puede que creas que soy demasiado teen, que soy más tierno que un muffin, pero actually, soy duro como una cookie gracias a mis ganas de probar cosas nuevas y a mi motivación. Un headhunter sabría valorar eso. Al fin y al cabo, ahora se habla mucho de las work skills de los millenials.

Si podemos concertar un meeting, comentaremos los spots, los prints, los e-mails, las webs, las apps o los microsites que hay en mi book. Whatever, porque, al final lo que importa es si seré capaz de adaptarme a tus briefings. ¿Por qué no me propones un style en el que redactar esta misma carta ASAP?

Thanks!

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17- Quim Monzó

Aunque su mismo nombre encierre una pequeña travesura ortográfica, él quiere ganarse la vida escribiendo bien. El tipo se llama Oscar (sí, sin tilde) y es uno de esos estudiantes de provincias en Barcelona que decidió dedicarse a la publicidad (signifique lo que signifique eso hoy en día).

Después de trabajar durante algo más de un año como redactor creativo o copywriter o copy, como dirían los partidarios de los anglicismos; se quedó sin empleo y comenzó el proceso para encontrar otro. Al poco de empezar su búsqueda, ¡click!, tuvo una idea, así, cómo los creativos a los que nos remiten las películas y las series. En el fondo, él, con su formación ecléctica, con sus gafas de pasta y sus camisetas de cachondeo tampoco escapa de los tópicos.

Como era de esperar (en su máster le contaron que las propuestas revolucionarias siempre se enfrentan a ciertas reticencias) su idea causó algo de revuelo en casa. Su madre suspiró y lo miró con languidez. Su padre enseguida manifestó su indignación porque su hijo no debería estar haciendo algo así de no ser por la crisis. Una vez serenados los ánimos y dadas las explicaciones pertinentes, hoy Oscar está escribiendo. Su idea consiste en escribir cada día su carta de presentación de una forma distinta sin dejar de decir lo mismo. Está convencido que un buen copy debería poder hacerlo.

Contando esta, ya lleva 17 y sin duda deberá enfrentarse al resto con metodismo y disciplina. Es fácil pensar que una historia así se cuenta en pasado desde un case study porque ya ha tenido éxito. Jamás vemos el proceso en toda su magnitud. Sin embargo, lo cierto es que la história de Oscar se está conjugando en lo que la gramática anglosajona llama present continuous: ahora mismo el chaval está escribiendo. No es ni tan siquiera algo que se pueda calificar de romántico: escribe sin camiseta junto a un tropicano para soportar la canícula. Parece que una estampa tan ibérica jamás podría corresponderse con el mundo de mensajes inspiradores montados sobre planos desenfocados que nos vende la publicidad. Y sin embargo ahí están las cartas, sucediéndose diáriamente, fruto del tic-tic-tic insistente del teclado de su LG. El tic-tic-tic se detiene.

Sabe que es joven y que quizá está malbaratando su iniciativa en un compromiso de elevadísima exigencia y con resultados que alguien podría calificar de soberanamente inútiles. Sus consideraciones reparan en que aún es pronto y puede que plantarse en las 17 cartas sea  relativamente digno comparado con lo que sería retirarse, pongamos por caso, en las 177, admitiendo haber quedado como un botarate. Se levanta, se tumba en su canapé y empieza a sospesar distintas consideraciones.

Él quiere experimentar. En el fondo está motivado con su proyecto, pero no puede evitar dudar de su utilidad ya que por ejemplo, es muy raro que alguien en publicidad tenga que escribir jamás una carta sin la letra e. Él puede hacerlo. Pero, ¿sirve para algún fin superior? Sirva o no, eso no lo altera: está haciendo algo. Eso le consuela. Él no es como todos esos Ni-Ni que dan por saco debajo de su balcón durante las noches de verano. Pero a la vez se responde: si quisiera serlo, el momento es ahora. Cuando alcance la edad adulta de verdad (pareja, trabajo, impuestos, hipoteca), ya no existirá esa posibilidad si no es seguida de dolorosos fracasos en su carrera y en sus relaciones.

Reconoce ante sí mismo que no sería capaz de contarle a un director creativo porque sigue escribiendo. Si su próxima entrevista llega a una cierta profundidad, él soltará la parrafada inspiradora aunque duda de que algún día llegue a creerse sus propias palabras, si algún día llegará a creer en la campaña más larga de todas cuántas ha llevado a cabo.

Sin embargo, al final lo que importa es si será capaz, no solo de convencer a alguien, de hacerle tilín, sino de de someterse a la disciplina ajena. Seguramente en esa entrevista, terminará desviando la atención y dirá, para demostrarlo, que acepta propuestas de estilos para sus cartas de presentación para seguir rizando el rizo y para inscribir su proyecto en algo más social.

Es consciente que no tiene porqué encontrar trabajo. Pero él intuye que ese no es su objetivo, con una tasa de paro juvenil que supera el 50%: al final, lo fácil, llegado el momento, es escribir sin mirar para atrás. Simplemente, porque mientras escribe, aunque lo haga absolutamente estático (exceptuando las ondas aleatórias de sus falanges), siente que no está en paro y da gracias por hacer algo que, al final, no requiera dar demasiadas expliciones.

(otra propuesta de Bàrbara Nicolau)

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