Coloquiales, Pastiche, Sin categoría

57- Monitor de gimnasio

Bueno, pues yo soy Oscar Arenas, y ahora doy esta sesión, seré vuestro personal trainer en esto del copywriting. Vamos a empezar con un poquito de worksearching…

A ver, qué tal se os da. Venga, Infojobs, uno. Domestika, dos. LinkedIn, tres. Y volvemos, Infojobs, Domestika, LinkedIn… muy bien, muy bien. Infojobs. Domestika. LinkedIn. Más rápido, a ver, mantened apretado ese F5… Infojobs Domestika LinkedIn Infojobs Domestika LinkedIn Infojobs Domestika LinkedIn… Bien, bien, vamos relajando, liberando tensiones…

Venga, ahora vamos a hacer una rutina de ejercicio diario para mantener ese cerebro desentumecido. Busca algo en tu mente, lo primero que se te ocurra y ahora, imítalo en tu una carta. A ver, cada día uno, venga, cuantos más mejor. ¡Venga esas cartas…!

Muy bien, muy bien… ¿Estáis cansados? Veo gente con ganas de llorar… no perdáis el aliento, que esto es solo un entrenamiento… Ya veréis cuando salgamos a hacer un rato de coladelparing. Venga, vamos a hacer un poco de cardiotitulation. Venga… empezamos suavecito… Bachillerato, aguantamos ahí, aunque no es bueno quedarse solo en eso. Pasamos a diplomatura… Muy bien ahí ese cambio. Esto ya cuesta un poquito más… A ver quien llega hasta la licenciatura… Va, que podéis, a ver quien alcanza el máster, uy… Bueno, esto ya es un poco más difícil, en un par de sesiones lo logramos, ya lo veréis. Sois jóvenes y seguro que llegáis. En esto de los títulos, cuando eres mayor hay quien se vuelve a poner, pero lo normal es que ahora seáis más flexibles… ¡Ala, a otra cosa que no hemos terminado!

Vamos a hacer una variación de lo de las cartitas. Eso es lo más importante, hacerlo distinto cada día para ir ganando soltura. Venga, una versión, teclead, teclead, ¡eh, ah! Así me gusta… a ver otra… a mover esos deditos y esas muñequitas… Si sufrís de túnel carpiano bajad el ritmo, pero ahí está bien, sin parar, sin parar. Más, más… No perdáis la motivación, siempre ideas nuevas, es fundamental seguir experimentando.

Ahora, para ir terminando, hacemos el sprint final. Haremos un poco de interview… Empezamos con bookshowing… Así, arriba, otra campanya, quiero ver vuestras campañas… Es importante pero no tanto… Es mejor estar listos para cosas como hardbriefing. A ver, si yo lanzo una instrucción ahora, alguien tiene que estar listo. Iremos repitiendo esto, es importante ir subiendo en calidad y bajando en tiempo, de acuerdo… Ala, terminamos con esto y a la ducha.

Una propuesta de Marc Cartanyà.

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Sin categoría, Trabas

56- Con la A*

¡Ahá, Asgar (añada 2012, palabra)!

Anda, trabaja… ¡Mala pata! Fracasa la farsa. ¿Achacar la baja? Halla parada amarga, ¿habrá plaza para trabajar? ¡Para! ¿Ablandar o ladrar?

Adaptar cartas para avalar. ¡Agallas para abrazar la fama! Caña a la gran hazaña…

Gastarás las alhajas, malbaratas las ganas… paja a paladas. Da gas. ¡Arranca la batalla! Arma: afán y palabra… a arrasar. ¿balada, astracanada, banda de samba, chabacana, calabazas, tartaja? Catarás la carta castrada… la bravata: atacar la A a rajatabla.

Chaval gafapasta**, fantasma, aplatasta falaz carcamal. Acata tangana ganada, tasa la traba. Ya cala la blasma, saca la saña. Para zanjar ¿carta para mañana?

* Una traba realmente complicada, la antónima del lipograma, en la que me he propuesto no usar ninguna vocal que no sea la A. Espero hacer la misma al menos con la E. Por cierto, para semejante embrollo es indispensable tener a mano un listado como este.

**Editado: antes ponía chaval de gafas… se me ha colado una e, como muy bien me ha hecho notar Marc en su comentario. Creo que cuando haga una traba con la e, colaré una a y quien la encuentre se llevará un premiete, ya lo iremos viendo :-).

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55- Five Beats*

1) Me llamo Oscar Arenas Larios y me considero un redactor creativo, aunque actualmente no trabajo en una agencia, ni en un departamento de creatividad… ni en nada. Mi principal ocupación es buscar trabajo, pero prefiero presentarme como redactor creativo porque escribo regularmente desde los 14 años y creo que he desarrollado unas cuantas habilidades que, junto a mi trasfondo académico pueden ser útiles en publicidad.

2) Desde antes de licenciarme ya estaba trabajando en una agencia y seguí haciéndolo mientras lo compaginaba con un máster. Me lo curré con la esperanza de que me contrataran, aunque no fue así. De todos modos tengo claro que uno no aguanta un año y cuatro meses en una agencia siendo malo: recibía felicitaciones por mis ideas, pero sobretodo por mis textos.

3) Al quedarme en paro tuve que pensar en mis argumentos para buscar trabajo. Como creativo no me era fácil diferenciarme. Mi máster me da un perfil académico y me aporta conocimientos sobre producción de ideas pero no sé hasta que punto me permite hacer frente al book de alguien salido de una escuela de creatividad. Así que tal vez mi experiencia escribiendo puede ser mi punto fuerte… Pero, aunque yo escriba ¿quien lee hoy en día?

4) Entonces, a principios de julio, se me ocurrió reescribir mi carta de presentación durante un año entero adoptando un estilo distinto cada día. Además, para conseguir seguidores e interactuar con ellos, decidí aceptar propuestas de estilo para ellas. Así nació mi proyecto 365 formas de pedir trabajo.

5) Y aquí estoy. Yo ya llevo 55 versiones de mi carta. Raymond Queneau escribió 99 veces de la misma historia en sus Ejercicios de estilo y él solo es el primero a batir. Seguro que con una propuesta tuya consigo superar a Queneau y a todo lo que se me ponga por delante.

*Los cinco latidos o five beats son un método de creación de historias ideal para el ámbito personal o profesional. Se usan en lo que la comunicación ha dado en llamar storytelling y que no es nada más que decir lo que tengamos que decir de forma narrativa.

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54- Martin Luther King*

Encantado de saludarte. Bienvenido al lugar dónde el presente se ha citado con la historia. No podía ser otro sitio, amigo, porque hoy es el día en que todo empezará a cambiar bajo los ojos del Altísimo.

Hará un año y ocho meses que empecé a trabajar, con la firma del Convenio de Prácticas. Era un puesto de becario, con una posibilidad implícita de trabajo fijo; un faro un cuya luz guía erróneamente a muchos jóvenes. Tal vez el puerto hacia el que me orientaba ese faro no era el mejor muelle en el que atracar, porque ya sabes, amigo mío, que la flagrante injusticia del empleo precario jamás puede resistir las mareas del paro.

Y aquí me tienes, un año y ocho meses después, en paro, un náufrago en un océano en el que nadie muy pocos salen a flote. Los convenios de prácticas no fueron creados para volver a abandonar los jóvenes a su espantosa condición de paro, privados de ingresos y por tanto de libertad y felicidad.

Hemos sido engañados con los faros traidores de la formación, los falsos ídolos de unos mercados baldíos de trabajo. De nada sirven ahora la licenciatura o el máster, si hay muchísimos otros a quienes Dios ha formado para sus cometidos. Se nos dio un cheque para nuestro aprendizaje y nuestros estudios, y ahora parece que nadie, tampoco nosotros, podrá cobrarlo de vuelta si no podemos ganarnos nuestro pan. Aunque rehúso a creer que nuestro futuro pueda declararse insolvente: no se puede negar el crédito al talento y a la motivación. Así que he venido a pedirte amablemente lo que tú y tu generación le debéis a la mía: un empleo digno y de acuerdo con nuestra formación.

No quiero que creas que me estoy revolcando en la desesperación ni que pretendo darte pena. Dios sabe que no es así. Quiero decirte hoy, amigo, que pese a todas las dificultades; incluso pese al no que estás a punto de darme, sigo teniendo un sueño… un sueño en el que esta sociedad no deja jamás de creer en el valor de las palabras y las ideas.

Tengo un sueño… en el que un día este país se despertará y recordará esos días aciagos de paro juvenil por encima del 50%. Un día en que nadie olvide jamás que el trabajo es un derecho, que una sociedad debería velar para que todo el mundo tenga la posibilidad de ganarse la vida por sus propios medios sin depender de nadie. Y que tú, tus colegas y tus accionistas también pertenecen a esa sociedad.

Tengo un sueño en el que, en los túneles del metro, antiguos becarios y quienes firmaron sus convenios irán a trabajar juntos, en igualdad de condiciones, en oficinas dónde la juventud es una característica más, no un lastre que te aleja de tu futuro.

Tengo un sueño en el que las agencias hoy desiertas se convertirán en un oasis de creatividad y  premios, con el talento que hasta hoy se están perdiendo.

Tengo un sueño en el que mis hijos no serán juzgados por las piezas de su book, sino por sus capacidades de hacer lo que se les pida en su trabajo, de escribir lo que ahora mismo necesitas que alguien te escriba, sin que importe su edad o su currículum.

¡Hoy tengo un sueño! Un sueño en el que tú me ayudabas a hacer un sueño realidad.

*Hoy se cumplen 50 años del I have a dream de Martin Luther King. Su sueño aún no se ha cumplido del todo. Espero de todo corazón que el mío tarde un poquito menos.

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53- Cartel de se busca

Se ha perdido un trabajo.

El día 20 de junio se perdió un trabajo en Barcelona. Por favor, significa mucho para mí, llevaba más de un año con él, así que toda ayuda es poca.

Responde al nombre de “Redactor creativo” si lo llama un cliente, “Copy” si lo llama algun publicitario, aunque también acude al nombre de “Eh, tú, chaval”. Si te encuentras con un empleo y dudas si és el mío, él se reconoce por las 53 cartas distintas escritas para conseguirlo. También es característico su máster, por estar aún incompleto.

Si puedes ayudarme con cualquier pista, hay alta motivación y capacidad de experimentación como recompensa e incluso una forma de pedir trabajo escrita con tu idea.

Para contactar conmigo, por favor pide una entrevista con Oscar Arenas Larios.

¡¡Gracias!! ¡¡Tu ayuda es muy importante!!

(Una propuesta de Adrià Sánchez)

 

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De Raymond Queneau, Estándares, Pastiche, Propuestas, Sin categoría

52- Parte médico

Nombre del creativo: Oscar Arenas Larios

Razones de la visita: Varón caucásico, redactor creativo, 22 años,  refiere episodio de paro agudo.

Historial: licenciado y con un año y cuatro meses de experiencia en agencia, sin antecedentes de paro.

Diagnóstico: pérdida de un puesto de trabajo como redactor creativo. Posiblemente se deba a la inestabilidad de su posición, a su corta edad para el mundo laboral o a la pandemia de paro juvenil actual.

Tratamiento:
1- Régimen económico estricto.

2- Una vez estabilizada la situación económica, tratar la situación emocreativa con ejercicios que ayuden a mantener la motivación. Iniciarlos con frecuencia semanal, hasta un máximo de 52 al año. Si no se aprecian mejoras, aumentar frecuencia hasta un reto creativo diario, sin sobrepasar los 365 anuales.

3- Práctica moderada y constante de la profesión para no desarrollar posterior atrofia de la habilidad. Ideal la combinación de esta práctica con los anteriores retos.

Seguimiento: Entrevista y análisis periódico de capacidades, propuesta de retos creativos para mantener la situación emocrativa.

(Llevando más allá una propuesta de Marta Farré)

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Coloquiales, Pastiche, Sin categoría

51- Declaraciones futbolísticas

Bueno, quisiera agradecer las gracias a la dirección y al entrenador creativo por confiar en mí. Seguro que si no fuera por ellos, nadie estaría hablando en este momento del fichaje de un tal Oscar Arenas y de la oportunidad que tengo como redactor creativo. Espero no defraudar a los clientes ni a la afición y estar a la altura de la competición. Voy a repartir texto desde la posición de copy lo mejor que sé y espero integrarme lo más rápidamente posible en el grupo.

También quería decir gracias por la prensa con la afición por estar aquí. La verdad es que sí, que yo desde pequeño siempre quise estar en este clú, que en publicidad es lo más grande que hay. Entiendo que mi logro de escribir 51 cartas de presentación distintas me ha situado en el mapa, pero en publicidad hay que ir briefing a briefing y yo no voy a parar hasta conseguir 365 cartas y, por qué no, hasta disputar una final en Cannes o en Bilbao. Como dijo aquel genio, la vida es sueño y los sueños se cumplen, ¿no?

En cuanto a mi rol en el equipo, creo que como redactor creativo puedo jugar en todo tipo de cuentas adaptándome a distintos estilos. Quiero recatar que, de todos modos, pese a mis características como jugador, no he venido a inventarme nada nuevo, puede haber 365 estilos distintos pero solo uno entrará en la portería del target. Hay cosas que no cambian: la publicidad son 11 clientes contra 11 agencias y yo no vengo a revolucionar eso. Soy uno más en este equipo.

También quiero tener un recuerdo para mis compañeros de las ligas estudiantiles, tanto en la universidad, como en el máster ya que sin ellos no podría jugar como he jugado hasta ahora para llegar hasta aquí. Yo entiendo que por mi historial y mi juventud, no seré un redactor titular y que tendré que ganarme el estar en los planes del míster. Pero por encima de todo, me considero un jugador muy motivado y muy experimentador y pienso currármelo.

Una gran campaña no se decide con una sola ejecución y por eso mismo no he confiado en mi book para llegar hasta aquí. Creo que la clave es estar abierto a nuevos retos, como los que depara este deporte. Yo recibiré encantado nuevas experiencias para mejorar mi juego, así que durante el turno de preguntas acepto propuestas de estilo para mis próximas declaraciones.

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50- Becario*

Hola,

Me llamo Oscar Arenas Larios y probablemente no me conozcas de nada, aunque si digo que he ganado el concurso para hacer el cartel de las Fiestas de Otoño de San Godofredo de Villafranca quizá te suene de algo. Estoy buscando trabajo en una agencia de publicidad y para ello he escrito esta carta de presentación y otras cincuenta por el camino. Puedo hacer de copy o también de director de arte; aunque preferiría lo primero, me adapto a lo que sea, creo que también encajaría en un perfil de planner o de community manager. Me considero un tipo dinámico, con iniciativa, comprometido y no te arrepentirás de contar conmigo.

Sobre mí te puedo decir que me licencié en publicidad en 2012, que estoy terminando un máster y que por eso puedo formalizar un convenio de prácticas durante nueve meses. Soy joven, estoy dispuesto a aprender y tengo mucha capacidad de sacrificio. Mi sueldo será mi aprendizaje.

He visto que pedís un book. Yo puedo mostraros las campañas que he hecho para clase, pero no he trabajado en agencia nunca ni he hecho nada que pueda llamarse profesional a parte de presentarme a algunos concursillos (cómo el de San Godofredo de Villafranca). Ya sé que esta carta no habla demasiado bien de mí… pero, ¿por qué no puedo empezar ya a aprender a tu lado y me dices cómo podría escribirla mañana?

Gracias por tu tiempo.

Una propuesta de Álvaro Muñoz

*Como sabrás, en publicidad casi se abusa de la figura del becario o trainee. La forma de imitar el estilo de un becario, pasa por poner énfasis en sus dudas a la hora de buscar trabajo, en la sobredimensión de méritos insignificantes, en su entrañable desesperación y en insitir en algo para distraer al personal de que, en realidad, no tienes experiencia. Yo he sido becario y por eso esta carta omite algunos de los puntos de las otras (mi experiencia profesional). Pero bueno, ya que las cincuenta son una cifra especial, que sirva de homenaje a los que, además de levantar la indústria, lo hacen por muy poco.

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49- Enfadado

¿Qué miras?

¡Eh! Sí, tú, ¿me contestas? No sabes con quien estás hablando, ¿no? Mira soy copy, me llamo Oscar Arenas Larios y estoy hasta las narices de contar porque estoy hasta las narices. No hagas demasiadas preguntas y escúchame. Busco trabajo… Sí, eso que algunos afortunados tienen y de lo que se quejan todo el día. Yo quiero poder quejarme con dinero en el bolsillo. No es tan difícil, ¿no? Aunque tú no me conoces, cuando me cabreo puedo chillar y berrear de tantas formas distintas que ya llevo 49 cabreos distintos del tirón y ha llegado un punto en que me cabrea hasta cabrearme.

Mi mal humor ya empezó en la universidad, con profesores a los que no entendía y con trabajos imposibles. Como aún no lo veía lo bastante  negro me enmarroné (qué paradoja, ¿no?) matriculándome en un máster y bueno, aunque creas que soy demasiado joven, pero un día de estos, con un mal cabreo, que quedaré calvo y me saldrán arrugas. No me queda otra… qué puñetas voy a hacer con este cabreo, ¿desahogarme, no? No te lo estaba preguntando. Lo bueno es que yo ya estuve trabajando. Sé lo que es. Pero con un año y medio no escarmenté. Quiero probar hasta qué punto se puede perder la fe en la especie humana.

Entrevístame y si tus tímpanos lo soportan: repasaremos mis cagadas para que te rías un rato de mí. ¡No! Ya tengo bastante de eso. Si me entrevistas que sea algo de provecho, que no sea para fundir mi tiempo. Podrías retarme, decirme cómo puedo demostrar mi cabreo mañana. ¿No se te ocurre nada? Anda, vete antes de que no me ponga violento. ¡Más violento de lo que ya estoy! ¡Venga, fuera de mi vista!

Una propuesta de Bàrbara Nicolau i Mireia Marquès.

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48- Revolucionaria

¡Camaradas!

Sois la diferencia entre un pasado para olvidar y un futuro glorioso. Nada volverá a ser igual después de nuestra ofensiva. Nuestro nombre y el de nuestro inspirador, Oscar Arenas, quedará escrito en la Historia, al menos 365 veces. Ha llegado el momento de cambiarlo todo, de pedir trabajo de una forma que ni ellos mismos esperan. Si rehúsan una carta, mañana recibirán otra. No nos alimenta ninguna potencia ni ningún ejército: nos alimenta nuestra propia motivación. Y contra eso nadie puede luchar, porque si nos atacan llamándonos parados, nosotros nos movemos. Si nos descalifican llamándonos ignorantes, nosotros escribimos.

Oscar Arenas lo dijo bien claro: con nuestras ideas y nuestro esfuerzo podemos cambiar este país… y solo con este equipaje vamos a ir del paro más alto de Europa al pleno empleo. A él no le bastó con licenciarse y obtener un máster, ni con su año largo de experiencia laboral. Además de eso, tuvo que dedicar un año entero de su vida a escribir la misma carta una y otra vez. No olvidéis, camaradas, que jamás se vence al que no se da por vencido. Si fallamos hoy, ganaremos mañana y aunque ya llevemos 48 intentos a nuestras espaldas… aún quedan muchísimos hasta los 365.

A Oscar Arenas le llamaron loco, le dijeron que nadie lo contrataría, que no valía la pena esforzarse tanto. Y si toda esa gente tuvo que callarse, ahora nosotros vamos a causar un silencio que esta nación dificilmente olvidará.

Cada uno de vosotros tiene tantos motivos cómo días tiene un año para conseguir un trabajo digno y que le haga feliz. Cada uno de esos motivos es una razón para no desfallecer. Recordad… No aceptaremos entrevistas ni negociaciones, solo la victoria incondicional… y, solo les permitiremos escoger cómo escribir su carta de su rendición.

¡Camaradas! ¡Id a dormir con orgullo! ¡El mañana es vuestro!

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