De Joan-Lluís Lluís, Sin categoría, Trabas

200- Liponímia*

¿Qué tal?

Oscareo, areneo y larioseo, porque escribo compulsivamente para poder redactar creativamente. Si puede ser publicitando y contigo, mejor. Escribo a diario pero nunca igual, siempre distinto.

Me licencié publicitariamente, me mastereé psicocreativamente y, después de estudiar, trabajé multinacionalmente. Joven como soy, tengo que demostrarte experimentalmente que estoy motivado.

Si me entrevistas, comentaremos lo hecho anteriormente. Eso sí, creo que lo que importa es ser capaz de hacer lo que tú me pidas. ¿Qué propones para mañana?

*Le he tomado prestada a Joan-Lluís Lluís la idea de escribir sin ningún sustantivo.

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Evocativas, Formales, Musicales, Propuestas, Sin categoría, Trabas

199- Acróstico truhán (por palabras)

Y el paro sorprende a otro joven más. Lo arranca brutalmente de sus perspectivas, lo frena.
Es entonces cuando un sueño se convierte en pesadilla. Sin embargo, tratará de hacer eso
que mejor sabe hacer. Inventará algo que permita gritar a los cuatro vientos algo como
«Yo soy alguien a quién merece la pena contratar en tu agencia». Quiere ser, por fin, el
amo de su vida, independizarse  y poder pensar en cosas nuevas a cada instante de
la gran aventura que tiene por delante después de terminar su máster e iniciar la
vida adulta con un trabajo digno, parecido al de ese año que estuvo en una agencia.
¡Y qué bonito sería! Poder escribir publicidad, pensar en ideas nuevas para mis clientes.
«Amo mi trabajo» diría, cada mañana al llegar a una oficina llena de gente que confía en
el nuevo redactor creativo. Habría tiempo para repartir saludos, besos, buenos deseos y
amor… ¡mucho amor! «Al fin y al cabo, si no amo con locura lo que hago… no

Soy nadie.» Por eso escribe a diario. Pide trabajo de forma distina en su carta diaria. Hoy con
un poema épico, en un diagnóstico médico, en castellano antiguo, jugando con palabras como
truhán… ¡qué bien suena! Oscar Arenas Larios, truhán de palabras, tahúr de correspondencias…
«Soy un funámbulo del idioma» piensa, embobado, mirando todo el circo que se ha montado:
un auténtico carnaval de palabras que se alargará durante un año. ¡Madre mía! ¡Hay que ver!
«Señor, ¿en qué lío me he metido?» piensa, cuando empieza a recibir ideas para sus cartas con
algo que se le habrá ocurrido a un lector suyo. Deberá adaptarse a ello con disciplina, dejar la vida de
bohemio, ponerse el mono, arremangarse y trabajar para desmentir el esterotipo de que ser joven
y precario es no tener experiencia. Él sigue pidiendo entrevistas con los grandes del gremio. Es un
soñador, alguien con los pies en el suelo pero que cree lo que hace. Por eso escribe auténticas locuras.

*El autor de esta propuesta decía que no hay huevos a hacer algo así. ¡Pa huevos los de Julio Iglesias contra Rick Astley!

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Coloquiales, Sin categoría

198- Batallita del abuelo

Mira, chaval, cuando yo era joven… Oh, aquello sí que era duro. Me comí con patatas la crisis del 2008 y la del 2009… Y la del 2010, y la otra, y la otra… Hasta el 2024 no empezamos a crear empleo. Tu padre ya no lo vivió, pero claro, sus problemas fueron otros, con el tema de los huracanes que empezaron a llegar cada verano. Bueno, que me voy. ¿Qué estaba diciendo? Ah, sí: que el abuelo Oscar se enfrentó a una tasa de paro juvenil del 50%. No sé en cuanto estuvo, pero vamos, uno de cada dos chavales que ahora tenían tu edad no tenían trabajo. Ahora simplemente se programa el mercado laboral a veinte años vista según los bebés que nacen, pero entonces no sabíamos hacer eso.

En esos años, no paraba de licenciarse gente. Yo incluso me saqué un máster. Que ahora son obligatorios pero entonces no lo eran, ¿sabes? Y claro, sin programación, no encontraba trabajo ni a tiros. Yo quería trabajar en una agencia de publicidad como redactor. Así que me puse a hacer lo que mejor sabía, pero devanándome los sesos y escribiendo cada día… Sí, sí, cada día escribía la misma carta pero siempre tenía un estilo distinto. Es como las broncas que te pegan. Tu profesora, tu padre, tu madre y tu abuela te dicen lo mismo. Pero todos con su tono y sus palabras. Y tú no enteras, bribón, pero si te lo dijeran 365 personas distintas, lo mismo prestabas atención. Yo pensé un poco en eso, porque mis posibles jefes eran un poco cómo tú: tenían tantas cosas en que pensar que no me escuchaban.

Qué guapa estaba entonces tu abuela… Recuerdo cuándo se leyó todas mis cartas. Porque estuve escribiéndolas durante un año. Le hacían reír  Éramos jóvenes, claro. Haces ese tipo de locuras, lo llevas todo al extremo. Siempre teníamos ganas de hacer cosas nuevas y energía de sobras para intentarlo y meternos una leche después. Aunque a veces, no. Es que, claro, eso que dicen que los viejos tenemos la experiencia de haber vivido y eso… Yo no lo tengo claro. Porque a mí me vienes tú con un problema de los de ahora y yo solo sé llevarme las manos a la cabeza. Lo que no ha cambiado es que la juventud siempre tenéis esa energía… Si queréis.

Mira, aquí están todas las cartas. Siempre decían lo mismo, ya verás. ¿Quieres leer alguna? ¿Quieres que te cuente cómo las escribía y hacemos una entre los dos, así, por jugar?

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Pastiche, Sin categoría

197- Pep Guardiola*

Hola a todo el mundo.

Me presento ante todos vosotros como Oscar Arenas Larios, un tipo quizá demasiado joven para llevar el peso de este puesto en una agencia tan y tan importante. Pero también quiero presentarme como alguien que se siente preparado. Creedme, tengo demasiado respeto a esta casa para llegar a aquí y permitirme hacer un mal papel. Pienso demostrar reto a reto que puedo transmitir siempre lo mismo a un buen nivel y encontrando siempre una nueva forma de lograr mis objetivos.

He estudiado una licenciatura, estoy terminando un máster y he estado en un equipo creativo durante un año y cuatro meses. Creedme, me siento preparado. Cómo dijo el poeta, todo está por hacer y todo es posible, y por eso no quiero dejar de probar cosas nuevas. Admiro muy muy muy profundamente a la gente con que podría llegar a trabajar y ese honor no hace más que alimentar mi motivación.

¿Que si tengo miedo? Sé que saldré adelante. No busco excusas a mi situación de desempleo, no me gusta eso. Pero haré cuanto esté en mi mano: escribir lo mismo casi 200 veces si es necesario o durante un año entero, ¿por qué no?… Incluso escribiendo lo que otros me sugieran, por ejemplo.

Si no encuentro trabajo, mis cartas quedarán como uno de los proyectos de redacción en castellano más interesantes. Si consigo trabajo, esto será eterno.

*Toca felicitar por sus 43 años a Pep Guardiola, actual entrenador del Bayern de Munich y un auténtico crack de las salas de prensa.

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Formales, Pastiche, Sin categoría

196- Prospecto de medicamento

DENOMINACIÓN DEL MEDICAMENTO

FORMITRABAJOL 365 mg

COMPOSICIÓN
Cada comprimido contiene

Principio activo
Texto………………………………. 167 palabras

Otros
Estilo…………………………………….. Variable
Contenido multimedia……………. Variable

TITULAR Y FABRICANTE
Titular
365 formas de pedir trabajo S.A.
Un blog de WordPress alojado en un servidor
Ann Arbor, Michigan, EEUU

Fabricante
Oscar Arenas Larios
Apartado de correos 28129
08021 Barcelona, España

INDICACIÓN

FORMITRABAJOL 365 mg está indicado para casos de desempleo agudo o crónico en redactores creativos publicitarios asociados a la precariedad laboral o a la saturación del mercado.

POSOLOGÍA
Una carta para pedir trabajo al día. Nunca en el mismo momento que el día anterior y siempre acompañada con un líquido o comida diferente. Puede aceptar propuestas de otros para tomar el medicamento.

Si olvida tomar su dosis, debe compensarla al día siguiente y debe existir diferencia en la ingestión de ambas.

CONTRAINDICACIONES
Puede tener que realizar propuestas de trabajo inesperadas.

PRECAUCIONES
Consulte a su director creativo más cercano sí:

  • Requiere una entrevista.
  • Cuenta con un book decente.

EFECTOS ADVERSOS

No tome FORMITRABAJOL:

  • No es usted joven y precario.
  • Tiene carencia de motivación.
  • Presenta déficit de voluntad de experimentar.

Si tiene cualquier duda sobre FORMITRABAJOL consulte a su médico o a su farmacéutico.

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Pastiche, Propuestas, Sin categoría

195- Jack Sparrow

El oleaje furibundo del estrecho de las Glórias me ascendió de un solo gole de cronista de a bordo del Escocés Ahumado… a capitán de un barril a la deriva.

Soy Oscar Arenas y pese a mi apellido, soy famoso por sucar los mares de las ideas con las velas hinchadas del viento de las palabras… Y ni un motín del mismísimo diablo acabará conmigo. No hace mucho era un iluso grumete, pero ya entonces tenía claro que el problema no es el problema… ¡Es la actitud ante ese problema! Así que no solo recuperaré mi barco: hundiré el resto.

Me propongo abordar naves durante un año entero y hoy he pescado tu goleta publicitaria. Me preceden terribles historias sobre tripulaciones enteras pasadas a cuchillo, sobre tiburones dándose un festín a mis expensas… Aunque alguien debió queda vivo si la fama ha corrido tan rápido.

Antes de embarcarme en el Escocés, estuve en las tripulaciones del Rugido de la Libertad y en el Maestro de los Horizontes. Jamás dejaré de sembrar el terror en cada puerto ni la desgracia en cada nave. ¡El viento que mueve mi voluntad no cesará jamás!

¿No crees mi historia? ¿Por qué debería perder tiempo en inventar algo que, de todos modos, tengo al alcance de la mano? Piénsalo mientras me pides piedad por última vez. Cómo le oí decir a algún viejo pirata en la Isla del Manatí: arrasa con lo que veas y generoso no seas…

Por cierto, ahora que lo único que puede apagar las llamas de tu barco es el agua en que se hunde… Dime, ¿qué nave abordarías tú mañana?

Una propuesta de @siltoti

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De Raymond Queneau, Idiomáticas, Sin categoría, Trabas

194- Italianismos

Ciao!

Me llamo Oscar Arenas Larios y soy un testaferro de la mafia de la publicidad. Me he cansado de ser un bufón más en el carnaval en el que se ha convertido en el mercatto laboral… ¡Madonna! Me he planteado buscar lavoro en una agencia de publicidad con mis cento novecento cuattro manifestos de presentación. Son mi opera prima. ¿Sorprendido? Pues pienso repetir mi emboscada y enmascarar esta carta cada día de una forma distinta hasta alcanzar las 365. ¡Bravo!

Los capitanes de mi antigua agencia me decían… «¡Presto!» Porque me pasaba el día escribiendo sonetos. Quizá por eso me hallo en una situación absolutamente grotesca: pese a haber estudiado una carrera y un máster, ahora estoy en bancarrota, después de trabajar un año y cuatro meses haciendo mis escarceos. ¡Menudo fiasco!

Cuando digo que tengo 23 años, la gente dice que aún soy un piccolo bambino, yo trato de justificarme pero me salen con aquello de «Parole, parole, parole…». Tengo ganas de ponerme a prueba como un saltimbanqui en pleno circo y de que apuesten por mí en el casino.

Si te apetece comentar mi libretto verás que tengo una experiencia muy tutti-fruti: puedo soltar un adagio para la portada de un folleto, hacer un sfumatto en un graffiti o crear una carta all dente.

Pero sin tu colaboración, esto es una caricatura. Ecco! Reescribiré esta carta da capo: ¡sáltate la omertá y hazme una propuesta de stilo!

¡Arrivederci!

Una propuesta de Lilit D’Elia

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Audiovisuales, Gremiales, Sin categoría

193- Case study

Nuestro cliente, Oscar Arenas es un redactor creativo joven con…

Una licenciatura / Un máster / Un año de experiencia en agencia

Pero tenía un problema…

EL PARO

Con miles de candidatos cómo él en el mercado…

¿CÓMO DIFERENCIARLE?

Dimos con un insight:

Cada marca quiere tener un estilo único…

Así que un mismo redactor creativo debe adaptarse a

muchos estilos distintos.

¿CÓMO HACER ESO?

Escribiendo cada día su carta de presentación

de forma distinta.

Y aceptando propuestas de sus seguidores

¿QUÉ CONSEGUIMOS?

193 cartas

99 propuestas

229 seguidores en Twitter

236 fans en Facebook

4 entrevistas

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De Joan-Lluís Lluís, De Raymond Queneau, Estándares, Experimentales, Sin categoría

192- Inventario

4 párrafos

159 palabras

751 caracteres

1 saludo

1 mención de mi nombre (Oscar Arenas Larios)

1 mención del número total de cartas escritas (192)

1 explicación del reto de ejercicios de estilo

1 justificación del reto, para demostrar mi habilidad

1 Mención a hechos importantes del currículum (3 en total)

1 compensación de la juventud gracias a la motivación

1 petición de entrevista

1 mención al book

1 petición de propuesta de estilo

1 agradecimiento/despedida

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Pastiche, Propuestas, Sin categoría

191- Femme fatale

Hola, ¿tienes un cigarrito?

¿Tienes fuego? Vaya, estás leyendo lo del chico que se suicidó, ese del que todo el mundo habla. Yo le conocía. Me lo tiré. Se llamaba Oscar Arenas Larios. Trabajaba en publicidad. Escribía, creo. No sé qué hacia en esa sesión de fotos de lencería si su trabajo no no tenía mucho que ver co la imagen. Decía cosas como atracción irremediable, que si el vórtice de un remolino… Ese tipo de cosas que diría un poeta, aunque él no lo era.

Tenia un proyecto bastante curioso. Escribía cartas para pedir trabajo. Empezó a hacerlo cuando perdió el suyo después de pasar tres noches seguidas buscándome por los bares. Me iba dejando mensajes en mi buzón de voz y me lo contaba. Realmente creí que se iba a matar entonces.

Cuando lo conocí, él acababa de licenciarse y se le veía tan joven… Empezó a estudiar el máster en que yo había pensado matricularme, aunque al final me fui de viaje con un tipo que conocí en la Costa Azul. Lo mismo esperaba que un día apareciera por la puerta del aula, tarde, cómo cualquier estrella, inventando cualquier excusa sobre haber olvidado el inicio de las clases.

Realmente, no habría apostado nada por él. Pero se puso a escribir en serio para encontrar un nuevo empleo. Primero diez cartas, luego veinte… Sin parar y a diario. Incluso había gente que le daba ideas. A mí me no me las pidió jamás. Puede que esperara que, en lo que él llamaba «uno de de mis caprichos» terminara dándole una. Creo que no me comprendió jamás. Hace unas semanas me llamó y luego empezó a mandarme cartas solo a mí. Creo que usaba el mismo sistema: cada día me decía lo mismo pero con una vuelta de tuerca, cada día sumergiéndose más en ese río helado en el que se ahogó. Todo eso es una teoría, claro. Porque no leí esas cartas.

Tengo que decir que, aunque yo ya lo había olvidado, ahora ha conseguido que, de vez en cuando, me acuerde de él.

Otra propuesta de Adrià Sánchez

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