Coloquiales, Sin categoría

67- Docente (vuelta al cole)*

A ver, niños. Me llamo Oscar Arenas Larios y seré vuestro profesor de redacción creativa.

¿Qué haremos en estas clases? Bueno, pues escribiremos cartas. Sí, solo cartas, lo que antes se mandaba en lugar de los e-mails. Pero lo haremos de una forma muy especial. Primero escribiremos una y después cada día la escribiremos otra vez de una forma distinta. ¿Aburrido? Yo creo que más bien nos divertiremos, ya lo veréis. Dependerá de vosotros que no sea siempre igual.

Ya veréis, abrid la última página de vuestro libro, ahí hay la foto de un señor francés que se llamaba Raymond Queneau que hizo eso mismo, escribir lo mismo pero de formas distintas. ¿Dónde está tu libro? ¿No lo has traído? Bueno, pues estás de suerte porque hoy no lo utilizaremos demasiado. Mira el de tu compañera de pupitre si está de acuerdo en compartirlo. Pues decía que Queneau escogió una historia para hacer lo que llamamos ejercicios de estilo, pero yo os propongo que escribáis una carta, algo que pueda serviros el día de mañana, por ejemplo para pedir trabajo a alguien, ¿de acuerdo? Así que en vuestra carta deberéis decir por qué deberían daros ese trabajo y después escribiremos más versiones pidiéndolo de formas distintas… ¡Ya veréis de la de formas que se puede decir lo mismo!

Pensad bien que decís de vosotros en vuestras cartas. Por ejemplo, yo en la mía pondría mi nombre y lo que he estudiado: Publicidad, además de mi máster… Vosotros podéis poner lo que queréis estudiar después. También hay que decir por qué podríamos hacer bien nuestro trabajo. Por ejemplo, porque nos gusta, porque nos gusta probar cosas nuevas… ¿Sí? ¿Me he explicado? ¿Hay alguna duda hasta aquí?

¿Seguro que no? Bueno. Si las hay, ya irán saliendo. Como decía, cada día haremos una carta nueva. Y cada cierto tiempo me entrevistaré con vosotros y las iremos comentando, os haré propuestas de estilo nuevas… Que, por cierto, esto se me ha olvidado decíroslo: podéis pedir a vuestros padres, amigos, vecinos o compañeros para que os digan cómo podríais hacer vuestras cartas. Por ejemplo, podéis pedir trabajo como si fuerais un escritor muy importante, como si solo hablarais con la letra a, como si fuerais muy muy malos… Mirad el libro de Queneau y mirad si hay algún estilo que podría serviros a vosotros. Y por supuesto, si alguien necesita ayuda, tiene dudas o lo que sea, que me lo diga, que para eso soy vuestro profe.

*Ya sé que la fecha de hoy no coincide con la vuelta al cole, pero le cae muy cerca. Además, las cartas de mañana y pasado ya tienen un tema muy claro, así que dedicamos la de hoy a los docentes.

Standard
Formales, Pastiche, Sin categoría

66(6)- Satánica*

Toma mi alma, Satanás y acógela en tu sino. Pronuncia mi nombre, Oscar Arenas Larios, y yo acudiré a ti sin vacilar, pues el Mal y tu voluntad son mi único dogma. He sembrado el caos y he corrompido el bien con mis mezquinas palabras al servicio de oscuros designios. Y quiero seguir extraviando a todos cuántos transitan por el sendero de la virtud para que terminen despeñándose por el abismo del pecado. Y quiero hacerlo junto a ti, junto a Lucifer y junto a todas las almas apartadas del Cielo. Si hoy no me abres las Puertas del Infierno, seguiré cometiendo los más viles crímenes durante un año, emborronando de angustia y manchando de sangre las letras con que contarán mi historia a los infelices.

He perfeccionado las artes de la seducción con oscuros estudios en Publicidad y Psicocreatividad, además de dedicarme a engañar inocentes para que compraran falsos ídolos que les ataran para el resto de sus días a tus deseos durante un año y cuatro meses. Quizá no soy uno de tus adeptos más longevos, pero tú sabes que para hacer el Mal, solo se necesita un motivo: desear hacerlo eternamente.

Háblame, Satanás, condéname por mi pasado y guía mis futuros actos para que solo haya en ellos tu huella maligna… ¿Cuál es tu próxima orden? ¿Qué debo escribir mañana?

*No es que disfrute especialmente cometiendo el mal, pero ya que en teoría este proyecto no alcanzará la diabólica cifra de 666 cartas, este era el momento de mandar un saludo al Tito Satán (¡¡si me lees, mándame una propuesta!!)

Standard
De Joan-Lluís Lluís, Estándares, Pastiche, Propuestas, Sin categoría

65- Receta de cocina

Milhojas de redactor creativo flameado con reducción de ejercicios de estilo

Ingredientes (para un equipo creativo de 4 personas):

  • 1 redactor creativo. En principio, su edad no importa, para esta receta no hay ningún problema en usar uno muy joven, si no se dispone de un senior que se preste.
  • Un blog con WordPress (pueden usarse otros sistemas, para ir experimentando en el maridaje con la usabilidad).
  • Una cuenta de Twitter.
  • Una página de Facebook.
  • Libros de ejercicios de estilo (sirven Queneau, Lluís, Slanka, Madden…).

Preparación

  1. Dejar el redactor creativo en reposo en un recipiente que se pueda cerrar a presión. Una agencia de publicidad es lo ideal. Hay que tener cuidado de que no termine quemándose o de que quede demasiado crudo de experiencia. Un tiempo adecuado es un año y cuatro meses.
  2. Mientras tanto, crear el blog y la página de Facebook, y registrar la cuenta de Twitter.
  3. Mezclar bien los libros de ejercicios de estilos para cocerlos a fuego lento en un recipiente sin tapar, para que puedan adquieran también estilos o propuestas del ambiente. Cuando la mezcla sea homogénea, reservamos. La reducción es un ingrediente con un alto potencial creativo concentrado. Es decir, inflamable, con lo cual es la clave de la receta.
  4. Sacar el redactor creativo de la agencia y aderezar con el blog, la cuenta de Twitter y la página de Facebook.
  5. Flamear en una plancha caliente, como el mercado laboral español. Rociarlo con la reducción de ejercicios de estilo y comprobar que arde espontáneamente
  6. Cuando las llamas se estabilicen, quizá a la altura de la hoja 65, comprobar que todo marcha bien y corregir de seguidores de Twitter o Facebook si fuera necesario.
  7. Dejar flamear unos 300 días más. Si dejara de arder, ir añadiendo propuestas.
  8. Servir en un puesto de trabajo digno, con una buena remuneración y un buen ambiente

Y a disfrutar de un milhojas… con 365 páginas. ¡Buen provecho!

Una propuesta de Núria Larios.

Standard
Estándares, Sin categoría

64- Megafonía de estación

Atención, atención, estación sesenta y cuatro informa…

Último aviso para los pasajeros con propuesta de estilo para…

Oscar Arenas redactor creativo con destino Entrevista en tu agencia. Con parada diaria en todas las estaciones.

Proveniente de Licenciatura-Publicidad, Máster-Psicocreatividad, OgilvyOne y estaciones 1 hasta 63 y  transbordo con las líneas de Motivación y Ganas de experimentar.

Salida inmediata. Salida inmediata.

Standard
En verso, Musicales, Sin categoría

63- Joaquín Sabina

Bienvenido a ¿Es Tilo? #01 la edición beta del concurso de 365 formas de pedir trabajo…

¿Te atreves a descubrir a quién imita la carta para pedir trabajo de hoy? Participa en los comentarios, en Facebook y en Twitter.

Nadie acertó… y declaramos desierto el concurso… Os dejo con Joaquín Sabina:

Oscar Arenas firmaba sus cartas como un tipo genial,
Y sus credenciales lo califican de Fulano de Tal.
Toda una carrera para escribir sesenta y tres cartas diarias
mientras dejaba a medias todas mis Farias…

Jugaba en las partidas que yo amaño…
Todas mis cartas en la mesa, un all-in
la molleja de burro en la mano de Caín.
La virgen de la inspiración le visita cada día del año
Quizá hoy te convence
con un poco de suerte…
Pero su esmarfón, con wasap y tresgé…
continúa inerte…

Que le vamos a hacer, yogurín,
no les sirve tu experiencia
ni tu soberana inconciencia,
si tu te diviertes, a mi plin.

Colgado y en espera… de tu respuesta
para comprobar cual será tu propuesta
se duerme sin batería, que él no quería esto
que no pospongas tu llamada
hasta las campanadas
de un año… bisiesto.

Hoy te reenvío con acuse de recibo
al apartado de correos de tu triste olvido
con copia al regazo del empleo fijo…
Un ramo de crisantemos marchito
cogido en el zaguán dónde inventaste el mito
de que ser creativo era un arte
con todas las cartas que se le ocurrió mandarte.

Standard
Pastiche, Sin categoría

62- Noir

Ese desenfoque gaussiano en mi mirada que no provenía del Photoshop. Yo más bien lo achacaría al ambiente cargado del local y al whisky. Casi no podía ver las letras de mi carta. La sexagésimo segunda que escribía, pero la primera que llegaría a su destino. La banda iba demasiado borracha como para acertar ninguna nota y a los presentes nos importaba demasiado poco como para reparar en ello. Allí, al lado de la pared y bajo una trompeta decorativa que empezaba a perder los dorados para cederlos a al gris irisado, había mi destinatario. Una búsqueda en un directorio publicitario, su e-mail extraído del keynote de una conferencia y de ahí sus cuentas en redes sociales… Es fácil dar con alguien hoy en día. No necesitas la policía y puedes hacerlo con dos whiskys en el cuerpo.Entonces, él aún no sabía que me llamo Oscar Arenas Larios ni tampoco que me hasta hacía poco me dedicaba a escribir anuncios. Evidentemente, también ignoraba que le perseguía porque ya no escribía anuncios. Perdí mi trabajo en extrañas circunstancias y me convertí en un proscrito, en alguien que coleccionaba variaciones de no, gracias. Ni me miraban a los ojos. Pero con aquel tipo era distinto. Podría estar un año entero escribiendo mis cartas, pero eso era lo que a ellos les convenía, que no les molestara. Por algo me apartaron de mi puesto.

Aunque aparentemente un licenciado en publicidad no fuera lo más indicado para ponerse a investigar, en mi máster había aprendido un par de truquillos de heurística y con un año y cuatro meses de intrigas de agencia, terminé convirtiéndome en un Sherlock Holmes al que no le llega para la morfina.

El tipo de debajo la trompeta se levantó para ir al baño. Esperé a que desapareciera y le seguí. El baño de hombres era un lugar sobrio, con una grifería en plena cuenta atrás para iniciar una inundación. Al frente había un lavabo sin espejo, un toallero a la izquierda y dos urinarios a la derecha. Había una puerta cerrada a continuación del toallero. Con él dentro, deduje. Desatornillé el toallero con mi navaja suiza y bloqueé la manilla de la puerta. Se había llevado su smartphone al baño, así que le pasé por debajo de la puerta dos papelitos con dos códigos QR. Uno dirigía a mi book, para que tuviera todo el tiempo del mundo para ver mi trabajo. Otro le permitía ponerme a prueba con una propuesta de vuelta de tuerca para mis cartas que recibiría en mi cuenta de e-mail. La manilla tembló, había descubierto la trampa. Mi móvil vibró con un correo electrónico desde su dirección:

¿Qué pretendes? Déjame salir hijo de puta.

Le hice caso y saqué el toallero. Él abrió la puerta lo justo para recibir un golpe en el estómago con la barra que instantes antes aseguraba la retenía. Entré en el baño con él, le agarré de las solapas y lo estampé contra los azulejos ennegrecidos del interior. Le pegué una paliza que lo dejó haciendo gárgaras con sus dientes y mis ideas.

Un minuto antes no sabía quien era yo. Ahora no olvidará mi nombre en su vida. Toma brand engagement.

Standard
Emocionales, Experimentales, Sin categoría

61- Carta a mí mismo a los 16

Apreciado Oscar,

Tú aún no sabes quién soy pero yo tengo el privilegio de ser uno de los que te conoce mejor en este mundo. Te mando esta carta para explicarte que estoy buscando trabajo. Y de paso, para comentarte un par de cosas que quizá te sirvan para tomarte mejor los increíbles sucesos de los próximos años de tu vida.

Ahora soy redactor creativo y tengo un problema bastante gordo: no puedo trabajar cómo tal. Eso, a ti que ni tan siquiera sabes si podrás estudiar lo que quieres, te parecerá un problema lejano. De todos modos, no te queda tan lejos cómo crees, así que vive intensamente tu vida y disfruta de tu alrededor ahora que estás locamente enamorado, que tu futuro aún no es un lugar al que debes dirigirte sí o sí y, sobretodo, ten los ojos bien abiertos. Yo no te voy a decir si lograrás todo lo que te propones (por que yo mismo me propongo retos que no sé si alcanzaré) pero los próximos años te reservan metas a la altura de tu ambición. Para ellos necesitarás disciplina. Toda la que te falta, pendoncete. Pronto la conseguirás a marchas forzadas, en el esplai, pero ni aún así será suficiente. Así que ponte a ello hoy y mañana no será tan duro. Seguramente ahora mismo tendrías algún problemilla para escribir 61 cartas distintas que pidan lo mismo, una cada día. Estás ocupado con otras cosas y es bueno que así sea: el mundo está floreciendo ante ti y tú estás fascinado por todo, ¿verdad? Pero no te olvides de la disciplina y la responsabilidad.

Todo lo que te rodea y la seguridad económica de la que disfruta tu entorno este año 2006 es algo bastante aparente. No bases tu felicidad en hacer otra clase de repaso para tener 10 € más para el fin de semana. Mejor busca gente interesante a la que ver y empieza a escuchar lo que ellos creen en lugar de hablar tanto tú. Llegará un día en que importará mucho más la gente que el dinero, justo cómo crees que debe ser… pero no en la forma en que crees que debe ser. De hecho, figúrate que tu primer empleo será en una multinacional y te traerá más problemas económicos que soluciones. Y aún así te encantará, por las personas; no por el dinero.

Estudiarás, te licenciarás sin repetir un solo año, justo como crees ahora que debe ser. Y no solo eso: estudiarás un máster en el que aprenderás mucho más de lo que has aprendido en la carrera. No te estoy revelando nada que tú no sepas. Vas lanzado a la universidad, obtendrás títulos y te crearás un perfil profesional muy rápido. Pero después te darás cuenta que perder un par de años por el camino con alguna de esas cosas que solo se pueden hacer cuando se es joven no habría estado tan mal. Y es que más de uno te dirá que eres demasiado joven para encontrar trabajo. Ahora crees en muy pocas cosas, tampoco se puede decir que creas demasiado en ti mismo. Empieza a tener fe. No en el sentido religioso, pero regala tu confianza, apuéstala. A veces perderás y otras ganarás. Pero tendrás un saldo positivo con el que conseguir grandes cosas para compensar tu juventud, que de todos modos se te irá curando con los años.

Es bueno que experimentes, para no dejar de conocer cosas nuevas. Es bueno que no dejes de conocer cosas nuevas porque lo que conoces no estará ahí para siempre. Sí, lo que conoces sobre ti, lo que conoces sobre los tuyos, lo que conoces sobre tu entorno… Nada de eso estará ahí para siempre: no le cojas demasiado apego a tu ciudad, no te enamores de tu melena, deja de mirar House porque te hace creer que quieres ser médico y, además, el final no vale la pena. Por cierto que pronto empezará una serie que lo petará, Mad Men. Presta atención.

Si quieres ignora todo lo que he dicho. Aún no tienes ninguna prueba de que vaya a serte de utilidad. Pero acostúmbrate a escribir más y mejor, porque aunque escribes a menudo necesitarás hacerlo mucho más. De verdad. Atiende en las clases de lengua aunque no las soportes. Es la única forma de que logres una base teórica, porque la práctica requerirá tiempo y vas a estar muy ocupado.

Por cierto, Oscar, tú no te has dado cuenta aún, pero cuando uno es joven es cuando más inspirado está. ¿Se te ocurre alguna forma de redactar esa misma carta y mandársela alguien importante? No tengas prisa en responder, tienes unos cuantos años por delante, pero ve pensando en ello.

Atentamente,

O.A.L.

*Después de leer en XL Semanal el proyecto que está desarrollando Joseph Galliano pidiendo a famosos que escriban cartas a su yo adolescente, no he podido evitar hacer lo mismo, aunque como variación estilística es algo retorcida. Lo he hecho por dos razones, porque ya se hizo una campaña publicitaria con él, Dear sixteen year old me, y por tanto es un recurso que pronto estará trillado, y porque en cierto modo, aunque aún es pronto para darle lecciones de vida a un adolescente, creo que a los dieciséis no me habría creído a nadie que me hablara de mi situación actual.

Standard
Pastiche, Sin categoría

60- Coach

Hola Oscar.

Soy  tu coach creativo personal y estoy aquí para ayudarte a conseguir trabajo. En primer lugar, es importante que tengas claras tus metas. ¿Qué quieres ser tú? Piénsalo de otro modo… ¿Qué es aquello que aún convirtiéndose en tu rutina seguirá siendo una razón para ser feliz? Visualízalo y dirígete hacia allí. Sin prisa, pero sin pausa.

¿Quieres encontrar trabajo en una agencia de publicidad? Solo lo conseguirás si lo intentas. Centra tus esfuerzos en caminar hacia ese objetivo. Haz lo que hace un redactor y hazlo a diario, de forma que cada día sea un reto para ti. En tu camino no trates de adaptar el mundo a tus deseos, adáptate a él y fluirás hasta llegar a tu meta. No hay un número de intentos con el que llegar a la cima. Si escribir 60 veces lo mismo no produce ningún resultado, sigue intentándolo, quizá el número adecuado para que alguien repare en lo que vales sea 365. Intentarlo más veces no te hace más fracasado, sino que te acerca a tu objetivo.

Piensa en tu pasado. Sí, te licenciaste y estudias un máster… Eso es fundamental para conseguir tu trabajo. Es un punto de partida, una mochila en la que llevas experiencias. Pero no puede ser un lastre… porque ¿recuerdas tu objetivo?  Es bueno tener experiencia y tú tienes más de un año, pero tu mochila, tu pasado, tiene que estar en harmonía con tu ilusión, tu futuro. No puede sobrarte ni faltarte ninguno de los dos. Así pues, que tu pasado sea un punto de partida pero jamás una barrera que te impida avanzar. Prueba cada día al menos una cosa nueva y lograrás esa harmonía.

Cuando consigas una entrevista, muéstrate orgulloso y consecuente con lo que has hecho. Pero lo que importa es estar a la altura de los retos que te depara el futuro. Así que prepárate a fondo. Por ejemplo, ¿serías capaz de redactar esta carta en cualquier estilo que te propongan?

Standard
Formales, Propuestas, Sin categoría

59- Pregonero*

Atención, atención, ATENCIOOOOOOOOOOOOOOOON

Se hace sabeeeeeeer que por orden del redactor creativoooooo se está buscando trabajo en una agencia de publicidaaaaaad.

Para ello se escribirá una carta diaria en distinta manera durante un año en señal de solvencia profesional.

Dicha carta debe mencionar los estudios cursados y las credenciales laborales, a saber: licenciatura, máster y más de un año de experiencia.

Es de obligado cumplimiento la referencia al book y a una posible entrevista.

Así mismo, hay que dar voz de la aceptación de propuestas de estilo para las cartaaaaaaaas.

Se despide este pregoneroooooooooo.

(…)

Atención, atención, ATENCIOOOOOOOOOOOOOOOON

Se hace sabeeeeeeer…

*Aunque parezca mentira esta carta es una propuesta que me han hecho dos personas cercanas con dos días de diferencia y sin haberlo hablado entre ellas.

Standard
Formales, Propuestas, Sin categoría

58- Diálogo platónico (del elenco socrático)

SÓCRATES: En lugar de presentar tus méritos por escrito, Oscar, tal vez aceptarías dialogar sobre ellos. Tanto tú como yo los conoceremos mejor en esta forma.

OSCAR: Que así sea, Sócrates. Siempre se comprende aquello con lo que podemos relacionarnos e interactuar. Es un principio básico de la publicidad.

SÓCRATES: Dime, Oscar, si es cierto que basas tu camino hacia el conocimiento en la repetición. Y si es así, dime si eres conocedor de que la verdad no se halla en cuántos la defienden ni en cuántas veces se reitere. La verdad y el conocimiento son verdad y son conocimiento por sí mismos. La repetición pues, no lleva al talento ni al conocimiento.

OSCAR: De la repetición aparece el hábito, como bien sabrás, Sócrates. Y del hábito nace la habilidad y solo de ahí proviene el talento. Yo no persigo el conocimiento, pues tengo un modesto talento. Yo persigo, simplemente mi reconocimiento.

SÓCRATES: Entonces tus fines son los del sofista y tus armas son las falacias, pues la repetición termina convirtiéndose en rutina, en un camino repetido mil veces que te hará ignorar todo lo que este no recorra.

OSCAR: Bien cierto es, Sócrates. Pero yo no pretendo que mis fines sean los tuyos. Te respeto profundamente, pero mis estudios y mi futuro están en el sofismo.

SÓCRATES: Tu sinceridad te hace bien. Sin embargo, sigues cometiendo un error.

OSCAR: ¿Cuál?

SÓCRATES: La sofisma que ya te he mencionado… la repetición sin criterio terminaría convirtiéndose en rutina, en una costumbre que terminará pareciéndote cierta porque, a pesar de su falsa manifestación, será lo único que habrás visto. Debes variar en tu repetición.

OSCAR: Pero ¿cómo, oh Sócrates?

SÓCRATES: Simplemente, escucha y aprende.

OSCAR: Os escucho, maestro.

SÓCRATES: No me escuches a mí. Yo solo sé que no sé nada.

OSCAR: ¿Puede que solo desde la humildad lleguemos a entender lo que nos dicen los demás? No importa cuán sabio sea un hombre ni a cuantas escuelas haya asistido si no sabe adaptarse a su entorno, ni a quienes le escuchan.

SÓCRATES: Esas han sido tus palabras. Dedica cada día más tiempo a escuchar a quienes te escuchan a ti y conocerás. Volviendo a tus palabras, en el hábito encontrarás tu talento.

OSCAR:  Más yo busco con mi talento crear un hábito que no tengo y que me otorgue la repercusión que deseo.

SÓCRATES: Admite tu ignorancia, Oscar. Jamás sabremos qué prima, si el talento o el esfuerzo. Jamás sabrás si alcanzas tus metas gracias a tus hábitos o a un talento del que ignorabas su forma verdadera.

OSCAR: Aunque ahora tengo más preguntas que respuestas, me parecen más valiosas las primeras que las segundas. Gracias por tus palabras, Sócrates.

Una propuesta de Susana Pérez Blázquez

Standard