Pastiche, Sin categoría

62- Noir

Ese desenfoque gaussiano en mi mirada que no provenía del Photoshop. Yo más bien lo achacaría al ambiente cargado del local y al whisky. Casi no podía ver las letras de mi carta. La sexagésimo segunda que escribía, pero la primera que llegaría a su destino. La banda iba demasiado borracha como para acertar ninguna nota y a los presentes nos importaba demasiado poco como para reparar en ello. Allí, al lado de la pared y bajo una trompeta decorativa que empezaba a perder los dorados para cederlos a al gris irisado, había mi destinatario. Una búsqueda en un directorio publicitario, su e-mail extraído del keynote de una conferencia y de ahí sus cuentas en redes sociales… Es fácil dar con alguien hoy en día. No necesitas la policía y puedes hacerlo con dos whiskys en el cuerpo.Entonces, él aún no sabía que me llamo Oscar Arenas Larios ni tampoco que me hasta hacía poco me dedicaba a escribir anuncios. Evidentemente, también ignoraba que le perseguía porque ya no escribía anuncios. Perdí mi trabajo en extrañas circunstancias y me convertí en un proscrito, en alguien que coleccionaba variaciones de no, gracias. Ni me miraban a los ojos. Pero con aquel tipo era distinto. Podría estar un año entero escribiendo mis cartas, pero eso era lo que a ellos les convenía, que no les molestara. Por algo me apartaron de mi puesto.

Aunque aparentemente un licenciado en publicidad no fuera lo más indicado para ponerse a investigar, en mi máster había aprendido un par de truquillos de heurística y con un año y cuatro meses de intrigas de agencia, terminé convirtiéndome en un Sherlock Holmes al que no le llega para la morfina.

El tipo de debajo la trompeta se levantó para ir al baño. Esperé a que desapareciera y le seguí. El baño de hombres era un lugar sobrio, con una grifería en plena cuenta atrás para iniciar una inundación. Al frente había un lavabo sin espejo, un toallero a la izquierda y dos urinarios a la derecha. Había una puerta cerrada a continuación del toallero. Con él dentro, deduje. Desatornillé el toallero con mi navaja suiza y bloqueé la manilla de la puerta. Se había llevado su smartphone al baño, así que le pasé por debajo de la puerta dos papelitos con dos códigos QR. Uno dirigía a mi book, para que tuviera todo el tiempo del mundo para ver mi trabajo. Otro le permitía ponerme a prueba con una propuesta de vuelta de tuerca para mis cartas que recibiría en mi cuenta de e-mail. La manilla tembló, había descubierto la trampa. Mi móvil vibró con un correo electrónico desde su dirección:

¿Qué pretendes? Déjame salir hijo de puta.

Le hice caso y saqué el toallero. Él abrió la puerta lo justo para recibir un golpe en el estómago con la barra que instantes antes aseguraba la retenía. Entré en el baño con él, le agarré de las solapas y lo estampé contra los azulejos ennegrecidos del interior. Le pegué una paliza que lo dejó haciendo gárgaras con sus dientes y mis ideas.

Un minuto antes no sabía quien era yo. Ahora no olvidará mi nombre en su vida. Toma brand engagement.

Standard
Pastiche, Sin categoría

60- Coach

Hola Oscar.

Soy  tu coach creativo personal y estoy aquí para ayudarte a conseguir trabajo. En primer lugar, es importante que tengas claras tus metas. ¿Qué quieres ser tú? Piénsalo de otro modo… ¿Qué es aquello que aún convirtiéndose en tu rutina seguirá siendo una razón para ser feliz? Visualízalo y dirígete hacia allí. Sin prisa, pero sin pausa.

¿Quieres encontrar trabajo en una agencia de publicidad? Solo lo conseguirás si lo intentas. Centra tus esfuerzos en caminar hacia ese objetivo. Haz lo que hace un redactor y hazlo a diario, de forma que cada día sea un reto para ti. En tu camino no trates de adaptar el mundo a tus deseos, adáptate a él y fluirás hasta llegar a tu meta. No hay un número de intentos con el que llegar a la cima. Si escribir 60 veces lo mismo no produce ningún resultado, sigue intentándolo, quizá el número adecuado para que alguien repare en lo que vales sea 365. Intentarlo más veces no te hace más fracasado, sino que te acerca a tu objetivo.

Piensa en tu pasado. Sí, te licenciaste y estudias un máster… Eso es fundamental para conseguir tu trabajo. Es un punto de partida, una mochila en la que llevas experiencias. Pero no puede ser un lastre… porque ¿recuerdas tu objetivo?  Es bueno tener experiencia y tú tienes más de un año, pero tu mochila, tu pasado, tiene que estar en harmonía con tu ilusión, tu futuro. No puede sobrarte ni faltarte ninguno de los dos. Así pues, que tu pasado sea un punto de partida pero jamás una barrera que te impida avanzar. Prueba cada día al menos una cosa nueva y lograrás esa harmonía.

Cuando consigas una entrevista, muéstrate orgulloso y consecuente con lo que has hecho. Pero lo que importa es estar a la altura de los retos que te depara el futuro. Así que prepárate a fondo. Por ejemplo, ¿serías capaz de redactar esta carta en cualquier estilo que te propongan?

Standard
Coloquiales, Pastiche, Sin categoría

57- Monitor de gimnasio

Bueno, pues yo soy Oscar Arenas, y ahora doy esta sesión, seré vuestro personal trainer en esto del copywriting. Vamos a empezar con un poquito de worksearching…

A ver, qué tal se os da. Venga, Infojobs, uno. Domestika, dos. LinkedIn, tres. Y volvemos, Infojobs, Domestika, LinkedIn… muy bien, muy bien. Infojobs. Domestika. LinkedIn. Más rápido, a ver, mantened apretado ese F5… Infojobs Domestika LinkedIn Infojobs Domestika LinkedIn Infojobs Domestika LinkedIn… Bien, bien, vamos relajando, liberando tensiones…

Venga, ahora vamos a hacer una rutina de ejercicio diario para mantener ese cerebro desentumecido. Busca algo en tu mente, lo primero que se te ocurra y ahora, imítalo en tu una carta. A ver, cada día uno, venga, cuantos más mejor. ¡Venga esas cartas…!

Muy bien, muy bien… ¿Estáis cansados? Veo gente con ganas de llorar… no perdáis el aliento, que esto es solo un entrenamiento… Ya veréis cuando salgamos a hacer un rato de coladelparing. Venga, vamos a hacer un poco de cardiotitulation. Venga… empezamos suavecito… Bachillerato, aguantamos ahí, aunque no es bueno quedarse solo en eso. Pasamos a diplomatura… Muy bien ahí ese cambio. Esto ya cuesta un poquito más… A ver quien llega hasta la licenciatura… Va, que podéis, a ver quien alcanza el máster, uy… Bueno, esto ya es un poco más difícil, en un par de sesiones lo logramos, ya lo veréis. Sois jóvenes y seguro que llegáis. En esto de los títulos, cuando eres mayor hay quien se vuelve a poner, pero lo normal es que ahora seáis más flexibles… ¡Ala, a otra cosa que no hemos terminado!

Vamos a hacer una variación de lo de las cartitas. Eso es lo más importante, hacerlo distinto cada día para ir ganando soltura. Venga, una versión, teclead, teclead, ¡eh, ah! Así me gusta… a ver otra… a mover esos deditos y esas muñequitas… Si sufrís de túnel carpiano bajad el ritmo, pero ahí está bien, sin parar, sin parar. Más, más… No perdáis la motivación, siempre ideas nuevas, es fundamental seguir experimentando.

Ahora, para ir terminando, hacemos el sprint final. Haremos un poco de interview… Empezamos con bookshowing… Así, arriba, otra campanya, quiero ver vuestras campañas… Es importante pero no tanto… Es mejor estar listos para cosas como hardbriefing. A ver, si yo lanzo una instrucción ahora, alguien tiene que estar listo. Iremos repitiendo esto, es importante ir subiendo en calidad y bajando en tiempo, de acuerdo… Ala, terminamos con esto y a la ducha.

Una propuesta de Marc Cartanyà.

Standard
Formales, Pastiche, Sin categoría

54- Martin Luther King*

Encantado de saludarte. Bienvenido al lugar dónde el presente se ha citado con la historia. No podía ser otro sitio, amigo, porque hoy es el día en que todo empezará a cambiar bajo los ojos del Altísimo.

Hará un año y ocho meses que empecé a trabajar, con la firma del Convenio de Prácticas. Era un puesto de becario, con una posibilidad implícita de trabajo fijo; un faro un cuya luz guía erróneamente a muchos jóvenes. Tal vez el puerto hacia el que me orientaba ese faro no era el mejor muelle en el que atracar, porque ya sabes, amigo mío, que la flagrante injusticia del empleo precario jamás puede resistir las mareas del paro.

Y aquí me tienes, un año y ocho meses después, en paro, un náufrago en un océano en el que nadie muy pocos salen a flote. Los convenios de prácticas no fueron creados para volver a abandonar los jóvenes a su espantosa condición de paro, privados de ingresos y por tanto de libertad y felicidad.

Hemos sido engañados con los faros traidores de la formación, los falsos ídolos de unos mercados baldíos de trabajo. De nada sirven ahora la licenciatura o el máster, si hay muchísimos otros a quienes Dios ha formado para sus cometidos. Se nos dio un cheque para nuestro aprendizaje y nuestros estudios, y ahora parece que nadie, tampoco nosotros, podrá cobrarlo de vuelta si no podemos ganarnos nuestro pan. Aunque rehúso a creer que nuestro futuro pueda declararse insolvente: no se puede negar el crédito al talento y a la motivación. Así que he venido a pedirte amablemente lo que tú y tu generación le debéis a la mía: un empleo digno y de acuerdo con nuestra formación.

No quiero que creas que me estoy revolcando en la desesperación ni que pretendo darte pena. Dios sabe que no es así. Quiero decirte hoy, amigo, que pese a todas las dificultades; incluso pese al no que estás a punto de darme, sigo teniendo un sueño… un sueño en el que esta sociedad no deja jamás de creer en el valor de las palabras y las ideas.

Tengo un sueño… en el que un día este país se despertará y recordará esos días aciagos de paro juvenil por encima del 50%. Un día en que nadie olvide jamás que el trabajo es un derecho, que una sociedad debería velar para que todo el mundo tenga la posibilidad de ganarse la vida por sus propios medios sin depender de nadie. Y que tú, tus colegas y tus accionistas también pertenecen a esa sociedad.

Tengo un sueño en el que, en los túneles del metro, antiguos becarios y quienes firmaron sus convenios irán a trabajar juntos, en igualdad de condiciones, en oficinas dónde la juventud es una característica más, no un lastre que te aleja de tu futuro.

Tengo un sueño en el que las agencias hoy desiertas se convertirán en un oasis de creatividad y  premios, con el talento que hasta hoy se están perdiendo.

Tengo un sueño en el que mis hijos no serán juzgados por las piezas de su book, sino por sus capacidades de hacer lo que se les pida en su trabajo, de escribir lo que ahora mismo necesitas que alguien te escriba, sin que importe su edad o su currículum.

¡Hoy tengo un sueño! Un sueño en el que tú me ayudabas a hacer un sueño realidad.

*Hoy se cumplen 50 años del I have a dream de Martin Luther King. Su sueño aún no se ha cumplido del todo. Espero de todo corazón que el mío tarde un poquito menos.

Standard
De Raymond Queneau, Estándares, Pastiche, Propuestas, Sin categoría

52- Parte médico

Nombre del creativo: Oscar Arenas Larios

Razones de la visita: Varón caucásico, redactor creativo, 22 años,  refiere episodio de paro agudo.

Historial: licenciado y con un año y cuatro meses de experiencia en agencia, sin antecedentes de paro.

Diagnóstico: pérdida de un puesto de trabajo como redactor creativo. Posiblemente se deba a la inestabilidad de su posición, a su corta edad para el mundo laboral o a la pandemia de paro juvenil actual.

Tratamiento:
1- Régimen económico estricto.

2- Una vez estabilizada la situación económica, tratar la situación emocreativa con ejercicios que ayuden a mantener la motivación. Iniciarlos con frecuencia semanal, hasta un máximo de 52 al año. Si no se aprecian mejoras, aumentar frecuencia hasta un reto creativo diario, sin sobrepasar los 365 anuales.

3- Práctica moderada y constante de la profesión para no desarrollar posterior atrofia de la habilidad. Ideal la combinación de esta práctica con los anteriores retos.

Seguimiento: Entrevista y análisis periódico de capacidades, propuesta de retos creativos para mantener la situación emocrativa.

(Llevando más allá una propuesta de Marta Farré)

Standard
Coloquiales, Pastiche, Sin categoría

51- Declaraciones futbolísticas

Bueno, quisiera agradecer las gracias a la dirección y al entrenador creativo por confiar en mí. Seguro que si no fuera por ellos, nadie estaría hablando en este momento del fichaje de un tal Oscar Arenas y de la oportunidad que tengo como redactor creativo. Espero no defraudar a los clientes ni a la afición y estar a la altura de la competición. Voy a repartir texto desde la posición de copy lo mejor que sé y espero integrarme lo más rápidamente posible en el grupo.

También quería decir gracias por la prensa con la afición por estar aquí. La verdad es que sí, que yo desde pequeño siempre quise estar en este clú, que en publicidad es lo más grande que hay. Entiendo que mi logro de escribir 51 cartas de presentación distintas me ha situado en el mapa, pero en publicidad hay que ir briefing a briefing y yo no voy a parar hasta conseguir 365 cartas y, por qué no, hasta disputar una final en Cannes o en Bilbao. Como dijo aquel genio, la vida es sueño y los sueños se cumplen, ¿no?

En cuanto a mi rol en el equipo, creo que como redactor creativo puedo jugar en todo tipo de cuentas adaptándome a distintos estilos. Quiero recatar que, de todos modos, pese a mis características como jugador, no he venido a inventarme nada nuevo, puede haber 365 estilos distintos pero solo uno entrará en la portería del target. Hay cosas que no cambian: la publicidad son 11 clientes contra 11 agencias y yo no vengo a revolucionar eso. Soy uno más en este equipo.

También quiero tener un recuerdo para mis compañeros de las ligas estudiantiles, tanto en la universidad, como en el máster ya que sin ellos no podría jugar como he jugado hasta ahora para llegar hasta aquí. Yo entiendo que por mi historial y mi juventud, no seré un redactor titular y que tendré que ganarme el estar en los planes del míster. Pero por encima de todo, me considero un jugador muy motivado y muy experimentador y pienso currármelo.

Una gran campaña no se decide con una sola ejecución y por eso mismo no he confiado en mi book para llegar hasta aquí. Creo que la clave es estar abierto a nuevos retos, como los que depara este deporte. Yo recibiré encantado nuevas experiencias para mejorar mi juego, así que durante el turno de preguntas acepto propuestas de estilo para mis próximas declaraciones.

Standard
Pastiche, Sin categoría

48- Revolucionaria

¡Camaradas!

Sois la diferencia entre un pasado para olvidar y un futuro glorioso. Nada volverá a ser igual después de nuestra ofensiva. Nuestro nombre y el de nuestro inspirador, Oscar Arenas, quedará escrito en la Historia, al menos 365 veces. Ha llegado el momento de cambiarlo todo, de pedir trabajo de una forma que ni ellos mismos esperan. Si rehúsan una carta, mañana recibirán otra. No nos alimenta ninguna potencia ni ningún ejército: nos alimenta nuestra propia motivación. Y contra eso nadie puede luchar, porque si nos atacan llamándonos parados, nosotros nos movemos. Si nos descalifican llamándonos ignorantes, nosotros escribimos.

Oscar Arenas lo dijo bien claro: con nuestras ideas y nuestro esfuerzo podemos cambiar este país… y solo con este equipaje vamos a ir del paro más alto de Europa al pleno empleo. A él no le bastó con licenciarse y obtener un máster, ni con su año largo de experiencia laboral. Además de eso, tuvo que dedicar un año entero de su vida a escribir la misma carta una y otra vez. No olvidéis, camaradas, que jamás se vence al que no se da por vencido. Si fallamos hoy, ganaremos mañana y aunque ya llevemos 48 intentos a nuestras espaldas… aún quedan muchísimos hasta los 365.

A Oscar Arenas le llamaron loco, le dijeron que nadie lo contrataría, que no valía la pena esforzarse tanto. Y si toda esa gente tuvo que callarse, ahora nosotros vamos a causar un silencio que esta nación dificilmente olvidará.

Cada uno de vosotros tiene tantos motivos cómo días tiene un año para conseguir un trabajo digno y que le haga feliz. Cada uno de esos motivos es una razón para no desfallecer. Recordad… No aceptaremos entrevistas ni negociaciones, solo la victoria incondicional… y, solo les permitiremos escoger cómo escribir su carta de su rendición.

¡Camaradas! ¡Id a dormir con orgullo! ¡El mañana es vuestro!

Standard
Pastiche, Propuestas, Sin categoría

44- Pedro Almodóvar (+18)

Hola soy Pepi en este momento no estoy. Deja un mensaje después de…

Ay, señora Pepi, soy la Gregoria, la portera. Que yo le tengo mucha ley a usted y necesito que me diga que hacer con unas cosillas suyas que tengo por aquí, a ver, el picardías que le cayó por el patio de luces, que ya lleva tantos días aquí que se va a poner amarillo como el papel pintao de las paredes… y eso que el picardías es negro, bueno, que cuando lo va a recoger usted. Ya me dice.

Lo otro parece más urgente… que un chico ha dejao aquí en la portería unos papeles preguntando por usted y yo claro, no le iba a decir si usted vive aquí o no, que yo soy muy discreta, ¿sabe? Así que los he cogido como sí nada, pero claro, como parecía majete y formal, pues digo voy a dejarle el recao, no vaya a ser que.

Es un sobre… En el remite pone Oscar Arenas Larios, redactor creativo. Me da coraje que no pueda ser del trabajo de usted, que no sea algo importante. Mire, si no le molesta yo lo abro y le digo a usted lo que hay dentro, así me quedo más tranquila y ya, si es importante, viene usted a recogerlo cuando pueda. Mire, hay uno, dos tres… Uy, que barbaridad… Cuarenta y cuatro cartas. ¿Qué? Un momento señora Pepi.

¿Qué te pasa Lucía? ¿Que los rulos qué? No sé dónde los has puesto. Para qué los quieres, si ya no se lleva la permanente de hace lo menos 20 años. ¿Para qué? Uy niña, pero eso te va a rascar ahí abajo.

Mire, entre usted y yo, el chaval no estaba mal, era jovencito, a lo mejor un poco afeminao, a lo mejor era cosa de la camisa de flores, pero usted ya sabe que esos son los que después le meten más caña… ¡que una no es ciega, señora Pepi! Cómo se levantaba usted esa falda de volantes roja, yendo pal ascensor con ese truhán del pub de enfrente, el otro día… A ver, que pone aquí, uy dice que es licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas… Aquí una servidora sí le daba unas cuantas relaciones púbicas al mocetón este, que desde que mi marido no me toca ando como gata en celo arrimándome al gotelé de las paredes… Y que tiene un máster en no se qué, bueno ya sabrá usted lo que es eso. Pues que parece que quiere trabajar para usted, señora Pepi. Normal. Es que aún tengo en la memoria sus primeros anuncios, ¿eh? Que yo siempre llevo bragas, por aquello que dijo usted, del hagas lo que hagas.

 

Ay y ese del Ecce Omo también era muy bueno, ¿eh?

Bueno, déle una oportunidad al chico, ya que se ha tomado la molestia de averiguar dónde vive… y si ha logrado saber eso, que más no puede hacer… ¿No le da así como morbo eso de sentirse espiada? Ay, Luci no chilles tanto, ya te he dicho que te iba a rascar, a ver qué se va a pensar la señora Pepi.

Usted, póngase en contacto con él rápido, que estas cosas hay que zanjarlas cuanto antes mejor… Yo que sé a los yogurines, una puede llevarnos por dónde quiera y enseñarles bien. Incluso si les quita el virgo, lo mismo los tiene atados a la pata de la cama hasta la menopausia…

¡Señora Pepi! Qué disgusto… Ahora me ha venido a la cabeza quién es este chico. Estuvo la semana pasada llamándole al telefonillo varias veces, sin saber que lo tenía usted averiado. Yo no dije nada. Luego, me subí a comer y creo que se cameló a la Luci porque después me encontré la encontré babeando medio dormía el suelo y vi que faltaban sus cartas… Ay, no sé que pensar, señora Pepi, porque no le llama para aclararlo todo, que esto pinta muy malamente. Si usted no le dice nada, lo mismo se inventa otra locura que hacer mañana, dígale que escriba algo muy complicao, yo que sé, que usted tiene un pico de oro… Pero que no vuelva por aquí, que me da mal fario este chico, que quiere que le diga. Bueno llámeme sin falta. Ahora yo cuelgo que empieza mi programa de pasodobles y boleros favorito…

(Una propuesta de Patri Esteban)

 

Standard
Gremiales, Pastiche, Propuestas, Sin categoría

41- Risto Mejide

Hablemos claro. Tú no quieres darme trabajo porque crees que los jóvenes de hoy en día somos unos capullos. Crees que nos falta compromiso. Y a ti no. Tú te comprometes con tus ideas y con tus pensamientos hasta tal punto que no renunciarás jamás a ellos. Vaya, un tipo de ideas fijas en la profesión de las ideas mutantes. Puede que al final tu único compromiso sea con una doble personalidad patológica.

Pero yo no soy psiquiatra. Yo soy un joven, un capullo, uno de esos chulos, de esos hedonistas, de esos insolentes que lo hemos tenido todo demasiado fácil. Hasta ahora… Porque también soy uno de esos que nos estamos comiendo los marrones que cagó tu generación. ¿Quién más podría venir a tirarte esto en cara a tu despacho? Yo tengo más bien poco que perder porque no me has contratado, ¿recuerdas? No tienes poder sobre mí. Y si quieres joderme, contrátame y empieza.

Total, ya sé lo que es estar jodido… porque no basta con una licenciatura, dos postgrados y un año y pico de experiencia en agencia para dejar de ser un joven capullo, ¿verdad? Sí, seguramente me falta experiencia, porque ya se sabe, salimos de la facultad creyéndonos que lo sabemos todo.

Bueno, no sé de dónde has sacado que me creo que lo sé todo. Pero para lo que nos ocupa sé dos cosas: que amo muchas de las tareas que me encargarás, tanto que podría trabajar gratis. Amo incluso que me mandes a la mierda, porque eso significará que te he molestado, que me has hecho más caso del que querías hacerme. Sin embargo ahí está lo otro que sé: que el mundo no se sostiene con amor.  Se sostiene con dinero y yo tengo que pagar mis facturas, como tú, así que agradecería tener una nómina, a ser posible con más de tres cifras a la izquierda de la coma. Sé que no me pagarás por la experiencia, pero págame por la falta de ella, por llegar fresco, sin compromisos férreos con mis ideas, sin la desidia de los años. Págame porque la única motivación de mi juventud es lo que me hace pegarte esta chapa y pegársela a alguien distinto cada día es un compromiso inquebrantable conmigo mismo.

Vaya… ¿he dicho compromiso? Sí, ¿no me digas que has sido tan ingenuo de creerte que de verdad no los tenemos? Me he hartado de ser un capullo a los ojos de gente demasiado comprometida con sus pensamientos, ya tengo bastante de tu mirada condescendiente, de tus bufidos de gato territorial. Y me voy a comprometer a lo bestia. No voy a gritar más que nadie, voy a gritar durante más tiempo que nadie: un año escribiendo chapas como esta cada día, demostrando a diario que si yo puedo hacer lo mismo pero distinto, vosotros podéis seguir trabajando igual, pero conmigo en el equipo. Pienso hacerlo 324 veces más. A diario. Préstame atención y acuérdate de mi nombre: Oscar Arenas.

Intuyo un cierto miedo en ti. Es el mismo que sentiste la primera vez que alguien que tomabas por imbécil, quizá un junior, te pasó por encima delante de la becaria que todo el departamento se quiere follar. Esos celos hacia la nada, ese pavor incontrolable a que la musa te deje por otro más jovencito. Es casi freudiano. Bueno estás de suerte. Además de comprometerme conmigo mismo, me he comprometido con mis seguidores y acepto sugerencias para escribir. Proponme algo para mañana, venga. Sería una putada quedarte sin ideas justo cuando con una sola podrías dejarme en evidencia, ¿no?

(Una propuesta de Mireia Marquès Bielsa.)

Standard
Gremiales, Pastiche, Propuestas, Sin categoría

36- David Ogilvy*

Buenos días,Me llamo Oscar Arenas Larios y me dirijo a usted para ofrecerle mis servicios cómo redactor creativo. Si cree que no necesita uno, adelante, rompa ahora mismo esta carta. Pero si quiere un consejo del que no arrepentirse jamás, siga leyendo.Entenderá porque me necesita al terminar esta carta, pero le avanzo que no tiene nada que ver con mis calificaciones en la universidad o con mi experiencia laboral. De hecho, a causa de mi juventud, eso no es lo que mejor habla de mí y además podría jugar en mi contra. Pero ahora, prepárese, porque si ha llegado hasta aquí ya solo tengo virtudes que contarle. Y es que, en tan solo tres párrafos más habré cambiado su opinión. Imagine lo que puedo hacer con una página de la revista más leída del país.

Mi principal promesa es la ambición. Solo aspirando a lo más alto se llega a lo más alto. Si para encontrar trabajo no me basta con mandar una carta de presentación, mandaré 36 y si aún no lo encuentro, estoy dispuesto a llegar a las 365. Todas distintas, con su toque de singularidad, cada carta un experimento, una nueva meta de motivación. Cada carta será algo nuevo y, sin embargo, dirá lo mismo. ¿Magia? Redacción publicitaria, amigo.

Dominar esta disciplina es algo fundamental si su negocio se basa en engancharse en la mente del consumidor. No es suficiente con lo mono, lo cutre, lo cómico e incluso lo tramposo si no se le dice nada relevante. Un famoso publicitario de Madison Avenue afirmó que había que contar la verdad de forma que fuera fascinante. Y yo lo quiero llevar más allá. Pienso dar con 365 formas de contar mi verdad de forma sorprendente. Así pues, ¿qué podría hacer por usted?

¿Lo ve? Ya han pasado los tres párrafos que le decía y su cerebro ya va a 60 millas por hora pensando en lo que podemos hacer juntos y aún no me ha ofrecido mi puesto en su empresa. Estaré encantado de agradecerle su tiempo y de hablar esta cuestión en la entrevista, que puede concertar en el correo electrónico de la parte inferior de esta página.

*David Ogilvy (1911-1999) fundador de Ogilvy & Mather y uno de los publicitarios más influyentes del siglo XX, pionero del marketing directo y con una visión del trabajo y del negocio de lo más genuina y particular.

Bárbara Nicolau me propuso este estilo, aunque tengo que reconocer que siendo Ogilvy el primer autor que leí en la universidad y que habiendo trabajado en  una agencia de la red Ogilvy & Mather, su imitación era una parada obligada.

Standard