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90- Operaciones especiales*

—Sargento, ¿me recibe? Hay que realizar la extracción en menos de 36 minutos y 5 segundos.

—Eso es imposible, coronel. Perderemos muchos hombres. Permiso para abortar la misión, señor. Repito, permiso para abortar la misión.

—Negativo. Es de vida o muerte para la seguridad nacional.

—Señores, aquí Operaciones Centrales. Aquí Operaciones Centrales. Tengo a alguien que puede ayudarles.

—Aquí redactor creativo de élite Oscar Arenas desde Operaciones Centrales. Puedo mandar tantos mensajes distintos como sean necesarios al punto de extracción para distraer al enemigo. Escribí por lo menos 90 cartas diferentes para conseguir trabajo, pero calculo que podría alcanzar las 365.

—¿Por qué debería funcionar eso? Creo que es usted muy joven para tener experiencia en misiones de este tipo, redactor.

—Porque he estudiado Publicidad, sargento. Estoy terminando un máster en Psicocreatividad y he pasado más de un año infiltrado en una agencia en la élite de la creatividad mundial.

—Pero se darán cuenta.

—No, sargento. ¡Le recuerdo que todos los mensajes serán distintos! Todos les ordenarán mantenerse alejados del punto de extracción con distintos pretextos. No sospecharán nada.

—Bueno, intentémoslo, coronel. Todas las unidades a sus puestos. A mi orden.

—Esto va a ser interesante. ¿Podría hacerle una propuesta, redactor?

—Por supuesto, las que quiera, coronel.

*En homenaje a Tom Clancy, fallecido el 1 de octubre. Si compartes el enlace de esta carta desde la página de Facebook de 365 formas de pedir trabajo puedes ganar uno de sus libros.

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89- Teletienda

¿Cansado de recibir miles de curriculums y books sin ningún otro atractivo que ser geniales? ¿Está cansado de dudar entre qué candidato tener en cuenta para un futuro y a cuál darle una palmadita en el hombro y una patada en el culo? Le presentamos un nuevo producto revolucionario que le hará tener claro cuál es el mejor candidato a la primera. Sí, sí, ha oído bien: a la primera.

Le presentamos: 365 formas de pedir trabajo, una recopilación de 89 cartas y de 276 proyectos de carta para pedir trabajo. Todas dicen lo mismo, pero todas lo hacen de forma distinta. Usted podrá exigir a los candidatos a un puesto en su agencia de publicidad el dominio de esta técnica y tendrá claro quién vale y quién no. No más acciones de guerrilla idiotas, no más amigos de un amigo, no más sobrinos que acaban de licenciarse: 365 formas de pedir trabajo es la solución.

Hola, soy el ingeniero lingüístico y redactor creativo Oscar Arenas y acabo de patentar 365 formas de pedir trabajo. Tengo un PhD por la universidad de Wachufrey en Arkansas, un máster en Psicocreatividad por la Universidad de Antananarivo en Benín y demás títulos poco contrastables, a parte de una licenciatura en Publicidad. En el Laboratorio de Recursos Humanos de Arkansas descubrimos una forma para que usted tenga claro qué candidato vale y cuál no. Y es que si alguien es bueno en su trabajo, debería creer en sí mismo e insistir y además, debería ser capaz de innovar en su labor y realizarla de forma diferente. Solo estas dos variables le garantizan un buen candidato.

¿No lo cree? ¿Cree que 365 formas de pedir trabajo es un método improvisado y sin contrastar? Pues se equivoca: 365 formas de pedir trabajo cuenta con el respaldo de los profesionales: un becario de OgilvyOne Barcelona probó nuestro método y lo declaró 100% efectivo.

Llame ahora y en una entrevista con nuestros comerciales especializados, conseguirá 365 formas de pedir trabajo por el increíble precio que aparece en pantalla (1200 € al mes durante un mínimo de 2 años, con seguro y con cheques restaurante incluídos en el sueldo). Pero espere, que aún hay más, porque en esta oferta exclusiva en televisión le regalamos completamente gratis una de sus propuestas convertida en carta. Todo con un valor muy inferior al precio de mercado…

No lo piense más. Sus procesos de selección están a una sola llamada de convertirse en un motivo para divertirse y dejar de ser un quebradero de cabeza. ¡Llámenos hoy mismo!

(otra propuesta de Bàrbara Nicolau)

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87- Anne Rice: Entrevista con el creativo

“Ya veo…” dijo el creativo lentamente y cruzó la sala hacia la ventana. Su piel marmórea refulgía con el contraste de la luz pálida de los fluorescentes de la oficina. “Así que no traes ningún book” continuó sin alzar la voz.

“No” replicó el chico.

Entonces en aquel despacho dormida en un edificio que hervía de vida, el creativo se dio la vuelta. El chico contuvo la respiración. Su osadía empezó a parecerle algo terrible. Una licenciatura y su máster no eran suficientes para resistir la mirada de aquel ser. Creer que podía asistir a aquella entrevista sin book era algo casi sacrílego para otro publicitario.

“Pues dime por qué no debería echarte a patadas de aquí.” le espetó el creativo. El chico se agarró con todas sus fuerzas a su única posibilidad.

“Me… me llamo Oscar Arenas y quiero ser… soy redactor creativo. Estoy escribiendo una carta de presentación distinta cada día y te traigo la que suma ochenta y siete” respondió el chico acelerándose. Estaba profundamente intimidado. Podía sentir el poder del creativo en cada uno de los latidos de su corazón.

“Interesante” el creativo se relajó. “Cuéntame más cosas sobre eso. Adelante, no muerdo.”

“Simplemente… creo que un redactor debería poder hacerlo. Trabajé un año y cuatro meses en una agencia y cada cuenta tenía un estilo muy concreto al que había que adaptarse. Quiero demostrar que sé adaptarme a cualquier lenguaje más allá de lo que cualquier ser vivo haya visto jamás” el chico parecía ir recuperando la firmeza.

“Pero eres muy joven, ¿no?” el creativo parecía no creer en el chico. “¿Cuántos años tienes?”

“Veintidós” replicó el chico. Siempre esperaba esa pregunta. “Pero nadie es joven eternamente.”

“O sí. Yo tenía 24 cuando entré en Louis&Lestat y…” el creativo dudaba cada vez más de aquel chico.

“Tengo las mismas ganas de probar cosas nuevas que tienes tú y una motivación parecida a la tenías tú entonces” le interrumpió el chico, con más convicción. “Solo que vivimos en otra época y tú ya no eres como yo. Pero seguro que si te pregunto cómo empezaste, seguro que alguien debió decirte que también eras demasiado joven.”

“La verdad es que lo recuerdo muy nítidamente. Recuerdo el tipo que me inició, su carisma, su implacabilidad, su exigencia. ¿Realmente quieres saber cómo me convertí en creativo? ¿Aún quieres esa entrevista?” el creativo se levantó y se dirigió a otra puerta del despacho.

“Sí, por supuesto. Además puedes ponerme a prueba y darme una premisa para mi carta para pedir trabajo…” el chico estaba muy nervioso, recogió sus papeles nerviosamente y siguió al creativo.

“Claro… pasemos al salón. Tenemos toda la noche por delante” el creativo abrió la puerta e invitó al chico a pasar por ella.

 

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85- Quirófano de urgencias

¿Qué tenemos?

¿Que qué tenemos? Bloqueo creativo grave, doctor Foreman. Varón de 22 años, con obstrucción cerebral por una idea enquistada, según la doctora Hadley. Lleva 85 días escribiendo sin parar. Presenta unas constantes laborales muy bajas.

Tenemos que estabilizarlo. Le colocaremos una bomba de licenciaturina para que pueda hacer frente al mundo laboral. Doctora Cameron, anestesia.

Doctor Chase, los niveles de licenciaturina son correctos y no mejora. Habrá que ponerle una vía de masterón directa al cerebro.

Bueno, eso no entra por la sanidad pública. Ya se lo pagará por al privada.

Vale, abrimos. Enfermera, Bisturí. Taladro. Sudor. ¿Cómo lo ve Doctor Foreman?

Esto tiene peor pinta de lo que pensaba… Lleva padeciendo crisis parecidas desde hace dos años, por lo menos. Hay más de 80 rutas neuronales hechas, quizá algo más, todas asociadas a una misma conducta. Se ha pasado esos 85 días tratando de hacer lo mismo de forma distinta. Podemos crear un bypass neuronal para evitar la presión.

Es arriesgado, doctor Foreman.

O lo hacemos o se muere.

Adelante. Necesito un bisturí de precisión y una capsula de drogaína. De acuerdo. Está dentro. Se alivia la presión…

¡Está fibrilando!

Preparad un brainstorming. Cargando 200. 3, 2, 1 ¡fuera!

No responde… Lo perdemos…

Cargando 365. 3, 2, 1 ¡fuera!

¡Vuelve en sí! ¡Está despertando, doctor Foreman!

Comprobando su conciencia. Oscar, Oscar… ¿me oyes? ¿Serías capaz de escribir otra de esas cartas en el estilo en el que te pida?

Una propuesta de Marc Cartanyà.

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84- Distópico

Si tú supieras mi nombre yo estaría en riesgo. Así que solo te lo diré si terminamos juntos en esto. Ni siquiera puedo susurrártelo… podría haber cerca alguno de los drones del Sistema de Televigilancia. Te escribo porque ya no puedo vivir en un estado dónde la uniformidad es una imposición, dónde está prohibido tener ideas diferentes. Quiero unirme a tu banda de subversión creativa.

Puedo demostrarte que soy bueno. He leído a autores censurados por ser demasiado experimentales y he aprendido a decir lo mismo de formas distintas y creativas. Eso a ellos les jode, se empieza una forma distinta de escribir un texto y terminas contando la História Oficial de una forma diferente a la que nos han impuesto. Creo que mi habilidad podría serte de utilidad para un golpe de impacto. Mira esto: llevo 84 cartas escritas, pero quizá podría llegar hasta las 365.

Estudié Emisión Uniformizadora de Información en la Universidad Oficial. Pero después aprendí técnicas creativas en la clandestinidad y me enrolé en una grupo de resistencia creativa en el que estuve durante un año y cuatro meses, aunque alguien dio un soplo y tuve que dejarlo para no comprometer a mis compañeros. Soy joven y no quiero que el mañana sea igual que este hoy, no quiero ver siempre las mismas ideas, quiero cambiarlo todo, por fuera y por dentro. Tengo lo que ellos aborrecen y lo que tu necesitas tanto como lo deseas: motivación y ganas de probar cosas nuevas.

Pruébame para cerciorarte de que no soy un topo. Pídeme que te escriba esta misma carta en el estilo que te apetezca. Lo que se te ocurra, así comprobarás que será algo realmente nuevo y no una respuesta ensayada. Y además, tengo un largo historial de antecedentes de diferenciación y ideas nuevas. Hazme tu sugerencia desde este dispositivo no registrado con las conexiones encriptadas. Y pronto la recibirás.

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77- Charles Bukowski*

El camarero le sirvió una cerveza con gotas doradas alrededor. Billy echó un trago. Billy pidió otra. Se terminó la primera al tiempo que le servían la segunda. Se la bebió con algo más de calma y pidió al camarero se las anotara en su cuenta.

—Me debes cincuenta y tres pavos, Billy.
—Ya lo sé, Joe. En cuanto cobre de Arenas, tú serás el primero en recibirlos. Ya sabes que eres mi proveedor preferente.

El tal Arenas era el empleador de Billy. Un parado, un mierda que se había metido en una apuesta: escribir cada día durante un año su carta para pedir trabajo con un estilo distinto. Billy había escrito para él por lo menos 77 cartas. Y por lo visto Arenas le estaba pagando con los adelantos de sus futuras ganancias y no era sencillo disponer de un dinero que aún no estaba ganado. Billy dudaba de Arenas, pero si había una cosa cierta era que las dudas no le darían de comer, pero aceptar ser el negro de un parado, quizá sí. Colgándose de la picha de Arenas, por lo menos había una ligera posibilidad de pagarle las deudas a Joe. Y si el cabrón no soltaba la pasta, siempre podía visitarle amistosamente y meter su cabeza en el inodoro.

Ser el negro de un parado es algo así como alimentarse a base de excrementos, ser el paria de los parias. Pero todo el mundo habla de la recesión y de lo difícil que está todo. Es una simple elección entre morir o ser una rata que se vuelve más fea y se llena de cicatrices a base de engañar la muerte un día más. Billy no tenía suficiente dignidad ni suficientes huevos para morir.

Pero Billy tampoco quería trabajar. Sentía asco. ¿Cómo iba Arenas a escribir una carta cada día con un mínimo de originalidad? Algunas eran suyas de verdad, él tenía una ligera idea de escribir porque trabajó como redactor publicitario y estudió técnicas de producción de ideas. Pero necesitaba a alguien como Billy para fingir que sabía escribir. Billy había leído a Chinasky. Arenas no. Billy no había estudiado en la universidad. Arenas sí. Billy se había emborrachado más de la mitad de los días de su vida. Arenas no. Billy moriría pronto. Arenas era un muerto en vida. Billy no era nadie. Arenas no era nadie sin su negro.

Billy se fue a casa, se sirvió un whisky con soda y empezó a escribir en su máquina. Una carta, cabreada. Otra carta, violenta. ¿En serio? El tic-tic-tic se detuvo de repente. Nadie creía en Arenas, ni Billy ni el mismo Arenas. La apuesta debía estar 9 a 1 por lo menos. Las ganancias del lado contrario no serían tantas, pero nadie quería perder su dinero ante ese mamarracho. ¿Y si se la pegaba? Podía ganar el mismo dinero que le pagaba Arenas por trabajar pero sin trabajar. ¿Cuanto pagarían sus rivales para ganar la apuesta?

Solo tenía que hacer llegar una carta explicando la idea a alguno de los amigotes de Arenas que se reunían en el bar de Joe. Quizá ese mismo tipo le haría una propuesta sobre cómo hacerlo o qué carta escribir para que no fuera suficientemente diferente a las anteriores y así destapar el pastel. Así lo haría. Vació el whisky con soda. Se sirvió un vodka-7 con los resquicios de una botella. Anotó vodka en un papel, lo clavó en el corcho y se fue a dormir.

Una propuesta de Marc Cartanyà.

*Charles Bukowksi (1920-1994). Quizá uno de los máximos exponentes del realismo sucio norteamericano. Escatológico, etílico y nihilista. Ideal para historias de gente sin trabajo.

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De Joan-Lluís Lluís, En verso, Pastiche, Propuestas, Sin categoría

76- La fábula del redactor creativo*

Habiendo estudiado durante un lustro
un joven se hallaba sin trabajo
y con su experiencia no le parecía justo
seguir en el paro sin estar contratado.

Quería el joven ser redactor creativo
y buscando trabajo en publicidad
se embarcó en tamaña temeridad
que todo el mundo lo tildó de altivo

Escribiría su carta de presentación
a diario y durante un año
siempre con alguna variación
para distinguirla del rebaño.

Experimentando y sin darse por vencido,
contradijo a las habladurías
y las convirtió cartas para su objetivo,
descubriendo una gran sabiduría:

Si además de parecer bueno, lo intentas ser,
no habrá reto tan grande que no puedas vencer.

*A mi nunca me han contado una así, pero dice la Wikipedia que las fábulas clásicas son en verso. Y yo a callar y a rimar.

(Una propuesta de Eduard Pelegrí)

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Pastiche, Sin categoría

74- Horóscopo

Oscar Arenas, nuestro vidente creativo te trae lo que te deparan los astros:

Acuario (21 de enero – 19 de febrero): Sin duda tu edad condiciona tu situación laboral. El tránsito de Neptuno frente a la casa siete sugiere inestabilidad y dudas sobre tu futuro.

Piscis (20 de febrero – 20 de marzo): Tu amor propio puede ser tu tabla de salvación. Descubre eso que mejor sabes hacer y aprovéchalo.

Aries (21 de marzo – 20 de abril): Es importante que no te rindas frente a las adversidades. Inténtalo tantas veces cómo sea necesario, tanto si son 74 como 365.

Tauro (21 de abril – 21 de mayo): Adáptate a cada ambiente. La influencia de Venus te anticipa un alto número de retos, quizá hasta uno diario.

Géminis (22 de mayo – 21 de junio): Recibirás un reconocimiento académico en los próximos dos años, que se sumará al que ya tienes.

Cáncer (22 de junio – 22 de julio): Tengas poca o mucha experiencia laboral, esta será clave en tus futuros posiciones. Úsala con sabiduría.

Leo (23 de julio – 22 de agosto): No pierdas nunca tu motivación. Busca una razón por la que levantarte y hacer lo que debes.

Virgo (23 de agosto – 22 de septiembre): No olvides probar nuevas experiencias con minúscula para sumar a tu Experiencia con mayúscula.

Libra (23 de septiembre – 22 de octubre): Habla con quién se dirija a ti y descubre lo bueno que esconden. Saca partido a sus sugerencias e ideas.

Escorpio (23 de octubre – 22 de noviembre): No importa lo que hayas hecho en el pasado hecho si en el presente demuestras que puedes hacer lo que se te pedirá en un futuro.

Sagitario (23 de noviembre – 21 de diciembre): Escribe y habla bien de ti en tantas formas como sea posible. Nadie te venderá mejor que tu mismo.

Capricornio (21 de diciembre – 19 de enero): Mercurio en la casa tres evidencia que vas por muy buen camino para conseguir todo aquello que te propongas.

Si quieres tu carta astral personalizada, pídesela a Oscar desde el 806…

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66(6)- Satánica*

Toma mi alma, Satanás y acógela en tu sino. Pronuncia mi nombre, Oscar Arenas Larios, y yo acudiré a ti sin vacilar, pues el Mal y tu voluntad son mi único dogma. He sembrado el caos y he corrompido el bien con mis mezquinas palabras al servicio de oscuros designios. Y quiero seguir extraviando a todos cuántos transitan por el sendero de la virtud para que terminen despeñándose por el abismo del pecado. Y quiero hacerlo junto a ti, junto a Lucifer y junto a todas las almas apartadas del Cielo. Si hoy no me abres las Puertas del Infierno, seguiré cometiendo los más viles crímenes durante un año, emborronando de angustia y manchando de sangre las letras con que contarán mi historia a los infelices.

He perfeccionado las artes de la seducción con oscuros estudios en Publicidad y Psicocreatividad, además de dedicarme a engañar inocentes para que compraran falsos ídolos que les ataran para el resto de sus días a tus deseos durante un año y cuatro meses. Quizá no soy uno de tus adeptos más longevos, pero tú sabes que para hacer el Mal, solo se necesita un motivo: desear hacerlo eternamente.

Háblame, Satanás, condéname por mi pasado y guía mis futuros actos para que solo haya en ellos tu huella maligna… ¿Cuál es tu próxima orden? ¿Qué debo escribir mañana?

*No es que disfrute especialmente cometiendo el mal, pero ya que en teoría este proyecto no alcanzará la diabólica cifra de 666 cartas, este era el momento de mandar un saludo al Tito Satán (¡¡si me lees, mándame una propuesta!!)

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De Joan-Lluís Lluís, Estándares, Pastiche, Propuestas, Sin categoría

65- Receta de cocina

Milhojas de redactor creativo flameado con reducción de ejercicios de estilo

Ingredientes (para un equipo creativo de 4 personas):

  • 1 redactor creativo. En principio, su edad no importa, para esta receta no hay ningún problema en usar uno muy joven, si no se dispone de un senior que se preste.
  • Un blog con WordPress (pueden usarse otros sistemas, para ir experimentando en el maridaje con la usabilidad).
  • Una cuenta de Twitter.
  • Una página de Facebook.
  • Libros de ejercicios de estilo (sirven Queneau, Lluís, Slanka, Madden…).

Preparación

  1. Dejar el redactor creativo en reposo en un recipiente que se pueda cerrar a presión. Una agencia de publicidad es lo ideal. Hay que tener cuidado de que no termine quemándose o de que quede demasiado crudo de experiencia. Un tiempo adecuado es un año y cuatro meses.
  2. Mientras tanto, crear el blog y la página de Facebook, y registrar la cuenta de Twitter.
  3. Mezclar bien los libros de ejercicios de estilos para cocerlos a fuego lento en un recipiente sin tapar, para que puedan adquieran también estilos o propuestas del ambiente. Cuando la mezcla sea homogénea, reservamos. La reducción es un ingrediente con un alto potencial creativo concentrado. Es decir, inflamable, con lo cual es la clave de la receta.
  4. Sacar el redactor creativo de la agencia y aderezar con el blog, la cuenta de Twitter y la página de Facebook.
  5. Flamear en una plancha caliente, como el mercado laboral español. Rociarlo con la reducción de ejercicios de estilo y comprobar que arde espontáneamente
  6. Cuando las llamas se estabilicen, quizá a la altura de la hoja 65, comprobar que todo marcha bien y corregir de seguidores de Twitter o Facebook si fuera necesario.
  7. Dejar flamear unos 300 días más. Si dejara de arder, ir añadiendo propuestas.
  8. Servir en un puesto de trabajo digno, con una buena remuneración y un buen ambiente

Y a disfrutar de un milhojas… con 365 páginas. ¡Buen provecho!

Una propuesta de Núria Larios.

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