Formales, Propuestas, Sin categoría

94- Menú degustación

Entrantes

  • Tarjeta de visita del candidato a redactor creativo sobre un lecho de 94 cartas para pedir trabajo.
  • Ensalada de semillas variadas de cartas de presentación.
  • Crema de ejercicios de estilo aderezada con retos, récords y efemérides de temporada.

Primeros

  • Pudín de 7 semestres de asignaturas de Publicidad y Relaciones Públicas.
  • Postgrados all dente con salsa de Creatividad y gratinados con Psicología.
  • Un año y cuatro (entre)meses hechos artesanalmente en una agencia de publicidad.

Segundos

  • Solomillo de experiencia poco hecho, marinado con la iniciativa de la juventud.
  • Entrevista en su salsa con guarnición de ganas de experimentar.
  • Book relleno de futuras ideas.

Postres

  • Postres sugeridos por anteriores comensales.
  • Helado de variación estilística para el menú de mañana.
  • Fruta de temporada (de la temporada que trabajaremos juntos).

Vino recomendado

  • Costers del Segre Blanco Especial vendimia tardía del 1990 envejecido en colegio concertado.
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De Raymond Queneau, Estándares, Propuestas, Sin categoría

93- Anotaciones esquemáticas*

-Presentarme, decir quién soy y qué hago.

-Declarar lo de mi carta para pedir trabajo a diario durante un año.

-Decir cuántas llevo (en este caso, 93).

-Repasar el currículum: licenciatura, máster, OgilvyOne…

-Hacer hincapié en que la juventud no es un problema.

-Mencionar puntos clave: motivación, ganas de experimentar.

-Lanzar la posibilidad de una entrevista.

-Con el pretexto de comentar el book, enlazar con la posibilidad de realizar propuesta del lector.

*Queneau empieza así sus ejercicios de estilo. A seis cartas de igualarle… quizá llego un poco tarde.

También es una propuesta de Bàrbara Nicolau.

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92- Talk-show de derechas

Buenos días soy Gregorio González de Casimiro y les doy la bienvenida a La Pica en Flandes, nuestro programa de opinión para la gente corriente, sensata y decente.

Hoy hablaremos del paro juvenil, de esa lacra importada por el bolchevismo desde Cuba y lo haremos con tres tertulianos muy especiales: Monseñor Francisco Atalaya, obispo de la diócesis de Santa María de Andares. Muy buenos días.

Buenos días. La verdad, tengo ganas de conocer al joven este que habéis traído hoy.

Ahora llegamos. Coronel José Bernardo Schwartz-Jiménez, buenos días, ¿cómo vamos?

Muy bien, gracias por vuestra invitación un día más.

Oscar Arenas Larios… redactor creativo en paro, ¿cómo está usted?

Todo lo bien que se puede estar cuando no se tiene trabajo.

Claro porque el trabajo santifica. A ver, Oscar, cuéntanos qué haces para buscar trabajo en esta España devastada que nos ha dejado Zapatero.

Bueno, yo es que tal como están las cosas, quería hacer algo notorio y por eso estoy demostrando mi habilidad escribiendo cartas para pedir trabajo. Cada día escribo una y cada día es distinta. Lo hago porque teóricamente un redactor debe adaptarse a cualquier estilo que se le ponga por delante, para responder a sus clientes y contactar con su público.

Interesante, Carlos. Oye, una pregunta.

Oscar, obispo, Oscar.

Sí, sí. ¿Tienes en cuenta las penitencias de San Gumersindo de Talavera, que cada día rezaba un rosario al revés?

El obispo lo dice por lo de hacer algo inesperado cada día.

Ah, gracias, Gregorio. Bueno, cualquier inspiración es poca, ¿no? La verdad no he leído nada sobre él, pero sí estoy leyendo pasajes de la Bíblia para basar una de mis cartas en ella.

Eso está bien. Lo que se propone requiere disciplina Oscar, ¿cómo crees que la retirada del servicio militar obligatorio os perjudica a los jóvenes para encontrar trabajo?

Sinceramente no creo que sea un perjuicio, ya que los valores de cooperación, trabajo en equipo y de servicio al prójimo están en otras instituciones. Yo por ejemplo los he trabajado ampliamente en mis estudios universitarios, incluso ahora en el máster y, también en mi experiencia laboral. Opino que lo que realmente crea el paro juvenil…

Pero, tú eres muy jovencito, apenas has hecho la confirmación…

No la he hecho, obispo, pero le aseguro que con motivación y ganas de vivir nuevas experiencias, se puede llegar muy lejos en cualquier ámbito. En la vocación religiosa, también, ¿eh?

Oscar, permítame… ¿Cuál es su objetivo con este proyecto?

Pues conseguir una entrevista y que eso marque la diferencia. Un buen perfil lo tiene cualquiera. Un buen book, también. Pero creo que lo que importa también es ser capaz de integrarme en una estructura laboral y poder cumplir órdenes.

Hombre claro, eso siempre.

Qué me va usted a decir, coronel. En fin, que para cumplir esas órdenes, me ofrezco a escribir mi carta con cualquier propuesta que mi futuro empleador… o que los televidentes de La Pica en Flandes puedan tener.

Eso está bien. Lanzamos la propuesta a nuestros espectadores. ¿Quíen le quiere poner la pica a Oscar Arenas? Parece que tenemos una llamada desde Despeñaperros…

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89- Teletienda

¿Cansado de recibir miles de curriculums y books sin ningún otro atractivo que ser geniales? ¿Está cansado de dudar entre qué candidato tener en cuenta para un futuro y a cuál darle una palmadita en el hombro y una patada en el culo? Le presentamos un nuevo producto revolucionario que le hará tener claro cuál es el mejor candidato a la primera. Sí, sí, ha oído bien: a la primera.

Le presentamos: 365 formas de pedir trabajo, una recopilación de 89 cartas y de 276 proyectos de carta para pedir trabajo. Todas dicen lo mismo, pero todas lo hacen de forma distinta. Usted podrá exigir a los candidatos a un puesto en su agencia de publicidad el dominio de esta técnica y tendrá claro quién vale y quién no. No más acciones de guerrilla idiotas, no más amigos de un amigo, no más sobrinos que acaban de licenciarse: 365 formas de pedir trabajo es la solución.

Hola, soy el ingeniero lingüístico y redactor creativo Oscar Arenas y acabo de patentar 365 formas de pedir trabajo. Tengo un PhD por la universidad de Wachufrey en Arkansas, un máster en Psicocreatividad por la Universidad de Antananarivo en Benín y demás títulos poco contrastables, a parte de una licenciatura en Publicidad. En el Laboratorio de Recursos Humanos de Arkansas descubrimos una forma para que usted tenga claro qué candidato vale y cuál no. Y es que si alguien es bueno en su trabajo, debería creer en sí mismo e insistir y además, debería ser capaz de innovar en su labor y realizarla de forma diferente. Solo estas dos variables le garantizan un buen candidato.

¿No lo cree? ¿Cree que 365 formas de pedir trabajo es un método improvisado y sin contrastar? Pues se equivoca: 365 formas de pedir trabajo cuenta con el respaldo de los profesionales: un becario de OgilvyOne Barcelona probó nuestro método y lo declaró 100% efectivo.

Llame ahora y en una entrevista con nuestros comerciales especializados, conseguirá 365 formas de pedir trabajo por el increíble precio que aparece en pantalla (1200 € al mes durante un mínimo de 2 años, con seguro y con cheques restaurante incluídos en el sueldo). Pero espere, que aún hay más, porque en esta oferta exclusiva en televisión le regalamos completamente gratis una de sus propuestas convertida en carta. Todo con un valor muy inferior al precio de mercado…

No lo piense más. Sus procesos de selección están a una sola llamada de convertirse en un motivo para divertirse y dejar de ser un quebradero de cabeza. ¡Llámenos hoy mismo!

(otra propuesta de Bàrbara Nicolau)

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85- Quirófano de urgencias

¿Qué tenemos?

¿Que qué tenemos? Bloqueo creativo grave, doctor Foreman. Varón de 22 años, con obstrucción cerebral por una idea enquistada, según la doctora Hadley. Lleva 85 días escribiendo sin parar. Presenta unas constantes laborales muy bajas.

Tenemos que estabilizarlo. Le colocaremos una bomba de licenciaturina para que pueda hacer frente al mundo laboral. Doctora Cameron, anestesia.

Doctor Chase, los niveles de licenciaturina son correctos y no mejora. Habrá que ponerle una vía de masterón directa al cerebro.

Bueno, eso no entra por la sanidad pública. Ya se lo pagará por al privada.

Vale, abrimos. Enfermera, Bisturí. Taladro. Sudor. ¿Cómo lo ve Doctor Foreman?

Esto tiene peor pinta de lo que pensaba… Lleva padeciendo crisis parecidas desde hace dos años, por lo menos. Hay más de 80 rutas neuronales hechas, quizá algo más, todas asociadas a una misma conducta. Se ha pasado esos 85 días tratando de hacer lo mismo de forma distinta. Podemos crear un bypass neuronal para evitar la presión.

Es arriesgado, doctor Foreman.

O lo hacemos o se muere.

Adelante. Necesito un bisturí de precisión y una capsula de drogaína. De acuerdo. Está dentro. Se alivia la presión…

¡Está fibrilando!

Preparad un brainstorming. Cargando 200. 3, 2, 1 ¡fuera!

No responde… Lo perdemos…

Cargando 365. 3, 2, 1 ¡fuera!

¡Vuelve en sí! ¡Está despertando, doctor Foreman!

Comprobando su conciencia. Oscar, Oscar… ¿me oyes? ¿Serías capaz de escribir otra de esas cartas en el estilo en el que te pida?

Una propuesta de Marc Cartanyà.

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83- Insctruczione (mal traducidas)*

Gracias por compra de Oscar Arenas Larios. Le a con cuidadosamente estras instruczione e guárdelas para futuras reverencias.

Este producto sirve para buscar trabados adaptando carta a unos estylos indiferentes.

Especificaciones de producto

  • Capacitacidad de 365 estilos
  • Con con 83 predefinitivos
  • Unas licenciatura
  • Un Master. No se garantiza válido internacionalmente
  • Alta motivoción
  • Diferentes adaptaciones a situaciones diferentes

El producto Oscar Arenas Larios fue testedo en agencia internacional durante cuatro meses e un año.

Instruczione de uso

  1. Proner stylo de carta.
  2. Esperar.
  3. Comprobar stylo e entrevistar.
  4. Comprobar book.

*Por lo visto Adrià Sánchez compra gadgets en los bazares chinos y está fascinado por la prosa de sus instrucciones. En realidad, desarrolló esta afición a raíz de la sección Instruczione de La Segona Hora, un programa de la emisora catalana Rac1.

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82- Blog autobiográfico (poni)

Hola chipirón,

Hoy he cortado mi cordón umbilical. ¿Qué dice este tipo? Sí, ahora lo entenderás. ¿Sabes esa caja de cartón con la que te llevas las cosas del trabajo a casa cuando te echan? Pues es el último vínculo con tu extrabajo. Con ese extrabajo que te hacía persona, que te obligaba a cuidar un poco esa barba que cada día se parece más a una nana de los fregaderos de McDonald’s. Ese último vínculo con el mundo laboral era como mi cordón umbilical. Hoy he tirado la caja y lo he cortado.

Llevo muchos días pensando que mi mente tendrá activado el chip de trabajo mientras me levante pronto y haga algo que se parezca a la rutina. Yo escribo cada día una carta para pedir trabajo y quizá la autoayuda me afecta al cerebro pero creía que mientras eso durara, estaba salvado. Mentira podrida. Ayer me entró una ansia autodestructiva de limpiarlo todo, empecé a creerme que la caja estorbaba y ahora estoy agarrándome las rodillas en medio de un pozo de oscuridad: el paro, sin cordón umbilical, sin arnés, sin oxígeno. Como los machos.

Y la verdad, a mi el riesgo, sentir que la posibilidad de una leche descomunal está ahí, no me mola. Me mola mucho más que los curros no salgan, siempre y cuando tenga una excusa para hacerlos. Me mola sobarme en el metro porque estoy yendo a algún lugar. Me molan mis padres, pero no vivir con ellos. Me mola que sea desesperado. Me mola que se me vea el plumero mientras te pido trabajo haciendo como que te cuento mi vida en plan gracioso.

Ya no sé cómo pedirte que me contrates. Lo he hecho de 82 formas distintas. ¡¡82!! Me he tirado cinco años estudiando en una universidad en la que podría haberme tirado en el césped (no malinterpretes eso de a quién podría haberme tirado), en lugar de pasarme cuatro años de licenciatura y uno de medio máster. Solo por eso, creo que todo el mundo se merecería una oportunidad. Pero es que yo, además, traigo las novatadas hechas de casa, porque estuve un año y cuatro meses en una agencia. Aunque sea juvenil y fresco como el tono del último brief que te entró, no tendrás que tratarme como tal. Y si te sigue molestando mi edad, tranquilo que se me pasará. Además, dicen que los bloggers somos personas muy motivadas y con ganas de probar cosas nuevas. Yo que tú, me aprovecharía de eso.

Piensa que estoy un pelín desesperado, que la única entrevista que he conseguido es la que me he imaginado frente al espejo, labrándome un diagnóstico de doble personalidad. No sé, llámame, te enseño mi book o algo. Te cuento lo que me pasa por la cabeza. O ponme a prueba y dime como arreglar este estropicio de carta para mañana. Es lo lógico… para irnos conociendo. Porque terminaré trabajando para ti y lo sabes.

PD: Acéptame en Facebook, chipirón.

Una propuesta de Merche Parra, de Todo sobre mi poni

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De Raymond Queneau, Formales, Propuestas, Sin categoría

80- Exceso de exactitud

Mi nombre es Oscar (del sajón Osgar) siendo mis apellidos Arenas, rama cordobesa, por parte de padre, y Larios, rama almeriense, por parte de madre. Mi profesión hasta hace 3 meses y 3 días era la de redactor creativo de publicidad. Es decir, en el sector de profesionales dedicados a la comunicación de las marcas con sus públicos, me especializaba en la conceptualización de ideas y dentro en esta especialidad, era del subgrupo dedicado a cuidar el lenguaje escrito o hablado. 16 días después de quedarme en esa situación de desempleo, inicié una sucesión limitada de cartas de presentación para lograr un puesto de trabajo estable con unas atribuciones similares al anterior. Dichas cartas contienen datos sobre mi formación académica y las razones por las que un director creativo debería contratarme, pero lo hacen cada una en un estilo formal distinto. En el momento de escribir esta frase me hallo en la transición de las 79 a las 80 cartas. En el primer párrafo de la octogésima carta, en concreto.

Después de 7 semestres de formación académica teórica en el campus de la UAB, con clases magistrales, prácticas autónomas y pruebas de conocimiento en porcentajes variables según el plan de estudios vigente, conseguí una licenciatura en Publicidad (que no graduado). Así mismo, el siguiente curso después de su obtención, realicé la parte teórica de un máster y en el momento de escribir estas líneas me hallo en los inicios del trabajo final que me permitirá conseguir la titulación completa. El octavo semestre de la licenciatura correspondió a unas prácticas en empresa que terminaron alargándose hasta un año y cuatro meses después, con lo que adquirí numerosas horas de estancia en una agencia multinacional. El hecho de haber nacido en los últimos días del año 1990 me clasifica como joven, con lo que puede parecer que mi experiencia no sea significativa. Sin embargo, mis elevadas puntuaciones en pruebas psicotécnicas de motivación y autoconfianza (en el percentil 70) permiten deducir una preferencia por los retos, concretamente hacia aquello que sobrepase ligeramente mis capacidades para proporcionarme un nivel óptimo de dificultad que me mantenga alerta, sin llegar a sobrepasarme.

Lo ideal en cuanto a nuestra posible futura relación laboral seria concertar una coincidencia en el espacio-tiempo para contrastar mi experiencia pasada, en las seis mejores campañas que han salido de mi mente y que cuentan con mis palabras. Sin embargo, una buena estadística no permite inferir buenos resultados en un futuro a medio plazo, por lo que me ofrezco a demostrar mi talento en el futuro aceptando una propuesta de estilo para mis cartas para pedir trabajo.

Una propuesta de Bàrbara Nicolau y ya realizada por Queneau.

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78- Psicoanalista

Existen dudas razonables de que el sujeto O.A.L. presente un cuadro obsesivo compulsivo. Pese a su conducta repetitiva fácilmente observable, parece que achacar sus síntomas a una obsesión sería un diagnóstico precipitado . En su mente hay un torbellino confuso de conceptos en cuyo vórtice se encuentra una voluntad ciega para conseguir un trabajo como redactor creativo. El sujeto repite cada día una tarea que cree le acerca a dicho objetivo: escribir una carta para conseguir ese trabajo. Sin embargo, en el pertinente análisis de esas cartas, se halla la evidencia de que no son repeticiones, al menos en las formas, pues cada día es radicalmente distinta al anterior. Por eso, antes que el nombre de su dolencia, lo más interesante a nivel clínico en este paciente pueden ser los orígenes de ésta.

¿Podría tratarse de un síndrome de Demóstenes, una necesidad de mostrar los conocimientos adquiridos en su licenciatura en Publicidad o en su máster en Psicocreatividad? Su alta motivación y sus ganas de experimentar tampoco permiten descartar que se trate de un mecanismo de sublimación de los traumas sufridos durante el año y cuatro meses que trabajó en una agencia multinacional. Y además, no hay que olvidar que su juventud probablemente implique un deseo oculto de tener relaciones sexuales con su madre.

Cabe remarcar que O.A.L. no presenta anomalías de tipo social, ya que colabora con en su terapia y además, se muestra muy inclinado a realizar una entrevista como parte de su camino a conseguir ese trabajo que tanto ansía. Además, no muestra rechazo a propuestas de los lectores para sus cartas, e incluso está dispuesto a que eso sea un medio para ponerle a prueba, con lo cual muestra una alta confianza en sí mismo muy sana, si bien algo cercana al narcisismo.

Otra propuesta de Belén Estrada.

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77- Charles Bukowski*

El camarero le sirvió una cerveza con gotas doradas alrededor. Billy echó un trago. Billy pidió otra. Se terminó la primera al tiempo que le servían la segunda. Se la bebió con algo más de calma y pidió al camarero se las anotara en su cuenta.

—Me debes cincuenta y tres pavos, Billy.
—Ya lo sé, Joe. En cuanto cobre de Arenas, tú serás el primero en recibirlos. Ya sabes que eres mi proveedor preferente.

El tal Arenas era el empleador de Billy. Un parado, un mierda que se había metido en una apuesta: escribir cada día durante un año su carta para pedir trabajo con un estilo distinto. Billy había escrito para él por lo menos 77 cartas. Y por lo visto Arenas le estaba pagando con los adelantos de sus futuras ganancias y no era sencillo disponer de un dinero que aún no estaba ganado. Billy dudaba de Arenas, pero si había una cosa cierta era que las dudas no le darían de comer, pero aceptar ser el negro de un parado, quizá sí. Colgándose de la picha de Arenas, por lo menos había una ligera posibilidad de pagarle las deudas a Joe. Y si el cabrón no soltaba la pasta, siempre podía visitarle amistosamente y meter su cabeza en el inodoro.

Ser el negro de un parado es algo así como alimentarse a base de excrementos, ser el paria de los parias. Pero todo el mundo habla de la recesión y de lo difícil que está todo. Es una simple elección entre morir o ser una rata que se vuelve más fea y se llena de cicatrices a base de engañar la muerte un día más. Billy no tenía suficiente dignidad ni suficientes huevos para morir.

Pero Billy tampoco quería trabajar. Sentía asco. ¿Cómo iba Arenas a escribir una carta cada día con un mínimo de originalidad? Algunas eran suyas de verdad, él tenía una ligera idea de escribir porque trabajó como redactor publicitario y estudió técnicas de producción de ideas. Pero necesitaba a alguien como Billy para fingir que sabía escribir. Billy había leído a Chinasky. Arenas no. Billy no había estudiado en la universidad. Arenas sí. Billy se había emborrachado más de la mitad de los días de su vida. Arenas no. Billy moriría pronto. Arenas era un muerto en vida. Billy no era nadie. Arenas no era nadie sin su negro.

Billy se fue a casa, se sirvió un whisky con soda y empezó a escribir en su máquina. Una carta, cabreada. Otra carta, violenta. ¿En serio? El tic-tic-tic se detuvo de repente. Nadie creía en Arenas, ni Billy ni el mismo Arenas. La apuesta debía estar 9 a 1 por lo menos. Las ganancias del lado contrario no serían tantas, pero nadie quería perder su dinero ante ese mamarracho. ¿Y si se la pegaba? Podía ganar el mismo dinero que le pagaba Arenas por trabajar pero sin trabajar. ¿Cuanto pagarían sus rivales para ganar la apuesta?

Solo tenía que hacer llegar una carta explicando la idea a alguno de los amigotes de Arenas que se reunían en el bar de Joe. Quizá ese mismo tipo le haría una propuesta sobre cómo hacerlo o qué carta escribir para que no fuera suficientemente diferente a las anteriores y así destapar el pastel. Así lo haría. Vació el whisky con soda. Se sirvió un vodka-7 con los resquicios de una botella. Anotó vodka en un papel, lo clavó en el corcho y se fue a dormir.

Una propuesta de Marc Cartanyà.

*Charles Bukowksi (1920-1994). Quizá uno de los máximos exponentes del realismo sucio norteamericano. Escatológico, etílico y nihilista. Ideal para historias de gente sin trabajo.

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