En clave, Propuestas, Sin categoría

35- La séver

Aloh,

Em omall Racso Sanera Soiral y yos rotcader ovitaerc. Yotse odnacsub ojabart ne anu aicnega ed dadicilbup y arap olle eh otircse 53 satrac ed nóicatneserp. Y eriuges alodnéibircse ed amrof atnitsid adac aíd atsah ragell a sal 563 arap renop a abeurp im dadilibah ed ratpada sotxet a sotnitsid solitse.

Erbos ím et odeup riced euq em éicnecil ne dadicilbup ne 2102, euq yotse odnanimret nu retsám y euq ognet sám ed nu año ed aicneirepxe ne anu aicnega lanoicanitlum. Edeup euq saerc euq yos odaisamed nevoj orep etnemasicerp rop ose sim sanag ed ratnemirepxe y im nóicavitom nedeup rasnepmoc etnematcefrep al atlaf ed aicneirepxe euq sohcum em nacahca.

Is em satsivertne somedop ratnemoc sal sañapmac euq ay eh ohceh. Nis ograbme, la lanif ol euq atropmi se is éres zapac ed recah sal euq út em sadip. ¿Rop éuq on em senoporp nu olitse ne le euq ratcader atse amsim atrac anañam?Saicarg rop ut opmeit.

Una propuesta de Sally Skellington.

Standard
Coloquiales, Propuestas, Sin categoría

34- El Copycó (canción del verano)

Ya llega el verano y Oscar escribe
sin trabajo no vive
(una y otra vez, una y otra vez…)
Él es copy, es redactor…
él es… ¡copy-copy-copy-copy-có!

Quiere trabajar en publicidad
dar rienda suelta a su habilidad
(Lo tengo todo copy, lo tengo todo copy…)
Él es copy, es redactor…
él es… ¡copy-copy-copy-copy-có!

Escribirá por un año
Más tozudo que un maño
(Escribe, escribe, escribe, escribeloooooo)
Él es copy, es redactor…
él es… ¡copy-copy-copy-copy-có!

Estilos tiene muchos
Te piensa diez truchos
(Mucho trucho, mucho trucho, ¡eh!, ¡eh!)
Él es copy, es redactor…
él es… ¡copy-copy-copy-copy-có!

El ha estudiado,
él ha trabajado
(¡Y en tu agencia y en la pista triumfará!)
Él es copy, es redactor…
él es… ¡copy-copy-copy-copy-có!

Acepta propuestas
qué buena está esta…
(¡Ole la propuesta y la chica esta, ole!)
Él es copy, es redactor…
él es… ¡copy-copy-copy-copy-có!

Standard
Pastiche, Propuestas, Sin categoría

33- Pere Calders

Lo que referiré a continuación parecerá insólito, pero mi tarea es hacer lo posible por aclararlo y disipar las dudas del lector. La esencia del asunto no es otra que dedicarme al perfeccionamiento constante de una misma obra, aparcando mis vacilaciones y con una determinación irrevocable. Ya se sabe: a un mercado adverso hay que presentarle nuestra faceta más aguerrida.

Me llamo Oscar Arenas-Larios y mi ocupación más reciente ha sido la de redactor de textos publicitarios. Creo a pies juntillas que mi mejor creación debería ser la que hablara de mí. Es por esa razón, que he reescrito completamente el presente texto hasta un total de 33 veces y que mi propósito es alcanzar 365 versiones razonablemente diferenciadas. Mi intención primera es mejorar  mis perspectivas laborales —claro que, no nos engañemos, cualquier perspectiva es mejor que la ausencia absoluta de ellas— a través de la demostración pública de mis habilidades en la escritura.

Seguramente ante una situación económica de otro cariz, mi título en publicidad, la tesina con la previsiblemente lograré un título de máster o mi año y pico en una agencia de renombre internacional serían razones suficientes para lograr un puesto más o menos digno en una agencia. Si contara esto como una ucronía, el lector no se hallaría inmero en estas líneas, pues la decisión de emprender esta aventura responde a un contexto en el que, quiénes toman decisiones dan la espalda a los riesgos y experimentos que entraña mi juventud. Asi pues, es imperativo hacerles ver con un proyecto como este que mis capacidades y determinación pueden ser de mucho interés para ellos.

Aunque quizá no he sabido aclarar muchas cuestiones que rodean mi insistente iniciativa, creo que he bosquejado sus razones más fundamentales. Estaré encantado de atender las preguntas del lector en una amigable conversación, en la que tal vez podría mostrarle algunas de las campañas que cuentan con mis ideas y mis textos. Sin embargo, sería más coherente con los pensamientos expuestos recoger una propuesta de estilo para reescribir mi carta mañana.

Una propuesta de Bàrbara Nicolau.

Standard
En clave, Propuestas, Sin categoría

32- Binario

010000110110111101110000011110010010000001101100011010010110001101100101011011100
110001101101001011000010110010001101111001000000111100100100000011000110110111101
101110001000000111010101101110001000000110000111110001011011110010000001100100011
001010010000001100101011110000111000001100101011100100110100101100101011011100110
00110110100101100001001000000110001001110101011100110110001101100001001000000111
01000111001001100001011000100110000101101010011011110010000001100101011100110110
001101110010011010010110001001101001011001010110111001100100011011110010000001101
10001100001001000000110110101101001011100110110110101100001001000000110001101100
0010111001001110100011000010010000001100100011001010010000001110000011100100110
0101011100110110010101101110011101000110000101100011011010011111001101101110001000
0001100100111011010110000100100000011101000111001001100001011100110010000001100
10011101101011000010010000001101000011000010111001101110100011000010010000001101
10001101100011001010110011101100001011100100010000001100001001000000110110001100
001011100110010000000110011001101100011010100101110

Una propuesta de Marc Ruaix.

Standard
Pastiche, Propuestas, Sin categoría

30- Documental de animales

Abriéndose paso entre los muebles endémicos de la oficina, aparece un joven ejemplar de redactor creativo que se acerca al líder del departamento. Claramente, quiere demostrar sus posibilidades de entrar en la manada… Se pone a escribir y parece que saca… 20, 25… ¡30 cartas distintas! Realmente, es muy raro que un individuo tan joven haga eso y se arriesgue a sufrir las consecuencias en un entorno en el que no cuenta con el favor de los adultos dominantes.

Lo excepcional es que veremos a este redactor creativo, al que nosotros hemos bautizado cariñosamente como Oscar, acercarse a distintas manadas a lo largo de un año, para repetir el proceso, en todo un ejercicio de paciencia y de tesón. Seguramente es su forma de demostrar su validez para ser aceptado por sus líderes y, en un futuro, asegurar su descendencia en forma de ideas.

Para averiguar más sobre este fascinante individuo, le pusimos un GPS y una cámara en el lomo, con lo cual podíamos rastrear su movimientos. Aunque las imágenes y los datos son algo confusos, seguramente se licenció en publicidad en 2012 y durante el año siguiente cursó un máster… Parece que también estuvo en otra manada, pero que terminó siendo expulsado de ella. Sin embargo, algo distingue su historia de la de otros ejemplares de redactor creativo joven, ya que como hemos visto antes, cada día reescribe la misma carta de una forma distinta. Eso, según los etólogos expertos en publicitarios denota una gran voluntad de experimentar y una alta motivación para el cortejo creativo.
Esperamos que nuestras cámaras puedan captar la entrevista que espera conseguir con alguno de los dominantes creativo. Posiblemente, se guarda un último alarde en la manga, porque igual que ha ido escribiendo propuestas de algunos miembros de otras manadas, quizá intente llevar a cabo el reto que le lanze el creativo dominante. Veremos un ejemplo de eso en el próximo capítulo de La Jungla de la Publicidad. ¡Gracias por acompañarnos y hasta pronto!

(una propuesta de Gerard Pelegrí)

Standard
De Joan-Lluís Lluís, Formales, Propuestas, Sin categoría

26- Órdenes militares

—¡FIRMES! Soy el Sargento Brian Storming, vuestro instructor creativo. Obedeceréis mis órdenes, me daréis ideas sin rechistar y respetaréis a vuestros superiores. De momento, sois todos unos reclutas. No me importa quién seais, si sois jóvenes o viejos, si habéis tenido que pagar dinero para llegar hasta aquí o si tenéis un máster o teneis dieciocho, ¿está claro? Sois todos igual de malos y depende de vosotros destacar.

—SEÑOR, SÍ SEÑOR.

—¿Cuántos queréis destacar de verdad? ¡PASO AL FRENTE!

—Recluta, identífícate.

—Recludactor creativo Oscar Arenas Larios, de la trigésimonovena promoción de Infantería de Publicitarios de la UAB.

—¡No me jodas! En la UAB solo hay césped y maricones… Y tú no te pareces a un cacho de césped… ¿Por qué te has alistado, recluta?

—Señor, además de trabajar por mi país, quería trabajar EN mi país, no quiero tener que irme, señor.

—Todos dicen eso, recluta. Por ser tan poco original, me vas a escribir una carta de presentación en la que quede bien claro todo eso, ¿entendido, recluta?

—Señor ya lo he hecho…

—Pues entonces escribirás 25.

—Señor, con la de hoy ya llevo 26, señor.

—Pues entonces serán 365. Una cada día del año que dure tu adiestramiento. Cada día deberá ser distinta, para demostrar que sí sabes ser mínimamente original, que eres un auténtico redactor y no un respondón, y además, sabes cumplir órdenes creativas hasta dónde tus superiores te pidan. Al final del año, te quiero en mi despacho para que me cuentes qué has aprendido y espero que seas un poco más creativo en tus respuestas. ¿Entendido?

—Señor, sí señor.

—Y vosotros, reclutas, le propondréis un estilo para redactar sus cartas, porque no todo pueden ser ideas suyas. Eso sería demasiado fácil si realmente quiere destacar: proponedle estilos y él deberá escribir las cartas conforme a ellos.

—Señor, sí señor.

—Y ahora, a pensar. El Cabo os repartirá a cada uno un briefing. Quiero cinco ideas por persona antes de mediodía.

(una propuesta de David Del Blanco)

Standard
Coloquiales, Propuestas, Sin categoría

22- Programa del corazón

PRESENTADORA: Muy buenas a todos, bienvenidos a Tinto de verano, el magazine que refresca las tardes estivales en nuestra cadena. El programa de hoy viene cargadito, cargadito… Tenemos un invitado cuyas declaraciones pueden hacer retumbar el panorama de la publicidad en España. Un momento porque, hablando de publicidad, ahora volvemos…

(corte publicitario)

PRESENTADORA: Ya estamos aquí de nuevo. Bueno, bueno, ¿qué tienen que decir nuestros colaboradores sobre este personaje y estas declaraciones que harán tambalear la publicidad en España?

SEÑOR CALVO QUE CHILLA: Me parece exagerada la difusión que le estáis dando. Para mi este chaval, iba para aprovechado y se ha quedado en primo. Si escribir ya está poco respetado de por sí en este país, escribir lo mismo cada día, además, es inútil. Aquí nadie lee y en esto, nuestro público, nos dará la razón.

(aplausos)

SEÑORA CON RASGOS FELINOS: Perdona, pero lo que hace este chico me parece maravilloso. No solo está escribiendo mucho, sino que está reinventando el mismo texto cada día durante un…

SEÑOR CALVO QUE CHILLA: Bueno, de momento solo lleva 22 cartitas, ¿eh?

SEÑORA DE RASGOS FELINOS: ¡AÑO ENTERO! No seas mala persona y déjame…

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLA: Sí, a ver cuantas cartas hace al dái cuando se le suba la fama a la cabeza.

PRESENTADORA: Bueno, este chico del que hablamos está buscando trabajo como redactor creativo escribiendo la misma carta cada día durante un año. Es licenciado en Publicidad, está haciendo un máster y tiene su experiencia en el mundillo, pero se ha encontrado con la crisis de lleno. Oscar Arenas Larios, cuéntanos de qué va tu proyecto 365 formas de pedir trabajo.OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Pero si ya lo habéis dicho todo.

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLA: Bueno, pues si no quieres publicidad gratis es tu problema, a ver, cariño, que tengo unas cuantas preguntas que hacerte. ¿Tú cuantos años tienes?

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Ahora mismo 22.

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLA: ¡¡Pero si eres un yogurín!! ¿Ya te dejan salir de la guardería en horario laboral?

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Bueno, precisamente quiero luchar contra este prejucio absurdo por e cual los jóvenes no tenemos talento por el simple hecho de ser jóvenes. Yo puedo aportar…

SEÑORA DE RASGOS FELINOS: Oscar, mira, perdona. No hagas caso a estos dos. Yo quiero felicitarte por lo que estás haciendo y que sigas.

(aplausos)

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Muchas…

SEÑOR CALVO QUE CHILLA: Oye, Oscar, a parte de que todo esto es, digamos, un poco intelectualoide, ¿eh? Así con muchas ínfulas… ¿Crees que a la gente le importa lo que haces?

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Precisamente dejo que la gente me proponga estilos en los que escribir mis cartas.

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLLA: ¿Ah sí? ¿Puedo proponerte uno, aquí en vivo y en directo?

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Por supuesto.

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLLA: ¡¡Una peli pornoooooo!!

(aplausos)

OSCAR ARENAS (sonido telefónico): Bueno lo cierto es que ya  había pensado en plantear algún tipo de relato erótico, aquel cliche de que tú vas a buscar trabajo…

SEÑOR HOMOSEXUAL QUE TAMBIÉN CHILLA: O sea, con esto quieres decir que, en la última entrevista a la que fuiste, ya me entiendes…

SEÑOR QUE CHILLA: Vamos, que mojaste el churro. ¿Podemos abrir un teléfono de aludidos? Cada vez me cae mejor este chaval. Te imaginas que por cada carta que escribe…

PRESENTADORA: Oscar, perdona, ya sabes como es la televisión, se nos ha terminado el tiempo y tenemos que dejarte… Gracias por… ¿Oscar?

OSCAR ARENAS (soniDO telefónico): tut, tut, tut…

(una propuesta de Belén Estrada)

Standard
Pastiche, Propuestas, Sin categoría

20- Valero Sanmartí* (NSFW) (+18)

Me presento ante ti para traerte una gran verdad que te estallará en la cara. De nada.

Me llamo Oscar Arenas Larios y a pesar de que mis apellidos provoquen que tus ocurrencias pedestres los asocien con un gintonic en la playa, no tienes autoridad moral para decirme nada porque tanto tus apellidos como tu persona remiten a un cretino que interrumpe la mediocre vida de la población para abrir su tapa craneal y cagar dentro los chascarrillos que excretan sus neuronas. Eres uno más en la fila del monumental Polyklyn neuronal de la publicidad y por eso no voy a tolerar un puto chiste sobre mí ni que me vengas con triunfalismos que se miden en ventas o en likes de Facebook. Total, nada de esto te va a salvar si un meteorito cavalcado por Hulk Hogan te cayera encima ahora mismo.

Admite que tienes una mierda de curro, que lees Yorokobu, que necesitas morralla optimista ilustrada para soportarlo, que crees que puedes contarle a un hombre cómo se pone un tampón a través de una majorette de Telecinco, que crees que está bien usar políticos para vender agua con sal y que pondrías un puto pato a vender orines con limón. Sí crees todo eso solo puedes ser dos cosas: subnormal y mi futuro jefe. Dejémonos de boutades.

Tú me vas a dar trabajo y te voy a contar por qué. Porque hoy te estoy faltando al respeto, porque estoy colocando veinte quilos de dinamita verbal en tu caja torácica y porque los encenderé raspando cerillas en mi bigote. Pero mañana puedo estar glosando la belleza de una lolita con enaguas en un tempus fugit barroco con mi rabo en la mano. Eso es, lo vas pillando. Estoy escribiendo esto cada puto día del año y jamás será igual. Soy imprevisible.

Asistí al bar de mi facultad durante cuatro años, regando mi úlcera de estómago con botellines de lejía San Miguel. Después hice un máster, pero eso me convierte en submileurista potencial y fan de Manel como tú así que, obviémoslo. Mientras tanto, en una dimensión paralela que apenas puedes concebir, estuve un puto año y medio currando más horas de las que me tocan en una agencia multinacional. Estoy tan hasta la polla de esta precariedad y de tantos estudios que no son más que un holocausto de tiempo y dinero, que quiero trabajar en serio. Y hay que estar muy hasta la polla para pedirte trabajo a ti.

Seguramente desecharás mi currículum diciendo que soy demasiado joven, pero tu mediocridad te impedirá ver la genialidad que se oculta en mis versos porque, sorpresa, eres analfabeto. No te estoy llamando inculto, no, te estoy diciendo que no sabes leer. No hay otra explicación al hecho de que después de 20 putas cartas aún no hayas reparado en que no todos los putos redactores creativos pueden hacer esto.

Si me entrevistas, por cada vez que te humille intelectualmente, añadiremos un cero a mi sueldo. No necesito conocerte para saber que puedo hacerlo mejor que tú pero desgraciadamente, cómo decía el tito Nietzsche, los débiles os lo habéis montado para que necesitemos de vuestra supervisión así que, anda, dime cómo escribiré esta carta mañana y la enfermera del hospital dónde despertarás ya te contará qué ha pasado.

(una propuesta de Marta Farré)

*No es mi voluntad faltar al respeto a mis futuros empleadores pero es lo que sin duda habría hecho Valero Sanmartí, escritor y bloguero catalán que, tras un avatar de Tom Selleck ataca a los cimientos de la idiosincrasia del país provocando a diestro y siniestro. O lo amas o lo odias.

Standard
Estándares, Propuestas, Sin categoría

19- Discurso político

Con todos ustedes, Oscar Arenas, Coordinador de la Organización Publicitaria Yberoamericana

«¡Compañeras y compañeros!

Los últimos acontecimientos sobrepasan las lineas rojas que nos marcamos como innegociables en el último brainstorming. Las recientes ofensas de la agencia marcarán un punto de inflexión en nuestra estrategia y nos obligan a tomar medidas inéditas des de la transición publicitaria. Repito: inéditas.

Así que ha llegado el momento de que todos unidos, sin fisuras, digamos que no. Que no queremos seguir en el paro, que no queremos que se nos ningunee, que no queremos más a esta gente gobernando las agencias.

(aplausos)

¡Queremos ser y vamos a ser el cambio en el departamento creativo!

Ha llegado el momento de moverse y dar la cara: estamos convocando un mitin cada día del año. Ya llevamos diecinueve. Diecinueve. Y vendrán muchos más, no lo dudéis, a cada cual más ruidoso hasta que se oiga nuestra voz, ¡que nunca nos hemos ido porque siempre hemos estado ahí!

(aplausos)

Y es que, amigas y amigos, lo que no es de recibo en publicidad es que después de una licenciatura, un máster y más de un año en el gobierno se nos menosprecie de esta manera. Nuestra partido es joven, sí, ¿y que? ¿Que nos ha impedido hacer esa juventud? ¿Fue nuestra juventud un impedimento para ganar premios? ¿Fue nuestra juventud un problema para ganar concursos? ¿Fue nuestra juventud un obstáculo para recibir la confianza de los clientes? ¡NO!

(aplausos)

Quiero mandar un mensaje alto y claro a la opinión publicitaria: si la juventud es sinónimo de algo, no lo es de inexperiencia: ¡lo es de motivación y sacrificio!

(aplausos)

Ya, ya… Sí… Además, quiero que anunciar que hoy mismo pediré una entrevista al responsable del departamento creativo para plantearle nuestro ultimátum: o admite a trámite todas las campañas que incluye nuestro book electoral o iniciaremos acciones judiciales ante Autocontrol. Deben comprender que debemos trabajar codo con codo para superar la crisis del sector y que no pueden garantizar la estabilidad de la profesión sin nosotros.

Ya termino… Además, sin renunciar a ninguno de nuestros puntos, queremos tender la mano a las agencias en un gesto de entendimiento y concordia e invitamos a un representante de sus gobiernos a sugerir el contenido del mítin de mañana para dar voz a sus prioriades y demostrar que podemos trabajar perfectamente juntos. Si, camaradas y camarados, son estos pequeños gestos los que día tras día, nos hacen más grandes, ¡no lo olvidéis!

Gracias a todas y a todos y ¡viva la creatividad publicitaria!

(aplausos, griterío y desbandada general)

No os terminéis las gambas del catering que voy para allá.»

(sí, sí otra propuesta de Bàrbara Nicolau)

Standard
Pastiche, Propuestas, Sin categoría

17- Quim Monzó

Aunque su mismo nombre encierre una pequeña travesura ortográfica, él quiere ganarse la vida escribiendo bien. El tipo se llama Oscar (sí, sin tilde) y es uno de esos estudiantes de provincias en Barcelona que decidió dedicarse a la publicidad (signifique lo que signifique eso hoy en día).

Después de trabajar durante algo más de un año como redactor creativo o copywriter o copy, como dirían los partidarios de los anglicismos; se quedó sin empleo y comenzó el proceso para encontrar otro. Al poco de empezar su búsqueda, ¡click!, tuvo una idea, así, cómo los creativos a los que nos remiten las películas y las series. En el fondo, él, con su formación ecléctica, con sus gafas de pasta y sus camisetas de cachondeo tampoco escapa de los tópicos.

Como era de esperar (en su máster le contaron que las propuestas revolucionarias siempre se enfrentan a ciertas reticencias) su idea causó algo de revuelo en casa. Su madre suspiró y lo miró con languidez. Su padre enseguida manifestó su indignación porque su hijo no debería estar haciendo algo así de no ser por la crisis. Una vez serenados los ánimos y dadas las explicaciones pertinentes, hoy Oscar está escribiendo. Su idea consiste en escribir cada día su carta de presentación de una forma distinta sin dejar de decir lo mismo. Está convencido que un buen copy debería poder hacerlo.

Contando esta, ya lleva 17 y sin duda deberá enfrentarse al resto con metodismo y disciplina. Es fácil pensar que una historia así se cuenta en pasado desde un case study porque ya ha tenido éxito. Jamás vemos el proceso en toda su magnitud. Sin embargo, lo cierto es que la história de Oscar se está conjugando en lo que la gramática anglosajona llama present continuous: ahora mismo el chaval está escribiendo. No es ni tan siquiera algo que se pueda calificar de romántico: escribe sin camiseta junto a un tropicano para soportar la canícula. Parece que una estampa tan ibérica jamás podría corresponderse con el mundo de mensajes inspiradores montados sobre planos desenfocados que nos vende la publicidad. Y sin embargo ahí están las cartas, sucediéndose diáriamente, fruto del tic-tic-tic insistente del teclado de su LG. El tic-tic-tic se detiene.

Sabe que es joven y que quizá está malbaratando su iniciativa en un compromiso de elevadísima exigencia y con resultados que alguien podría calificar de soberanamente inútiles. Sus consideraciones reparan en que aún es pronto y puede que plantarse en las 17 cartas sea  relativamente digno comparado con lo que sería retirarse, pongamos por caso, en las 177, admitiendo haber quedado como un botarate. Se levanta, se tumba en su canapé y empieza a sospesar distintas consideraciones.

Él quiere experimentar. En el fondo está motivado con su proyecto, pero no puede evitar dudar de su utilidad ya que por ejemplo, es muy raro que alguien en publicidad tenga que escribir jamás una carta sin la letra e. Él puede hacerlo. Pero, ¿sirve para algún fin superior? Sirva o no, eso no lo altera: está haciendo algo. Eso le consuela. Él no es como todos esos Ni-Ni que dan por saco debajo de su balcón durante las noches de verano. Pero a la vez se responde: si quisiera serlo, el momento es ahora. Cuando alcance la edad adulta de verdad (pareja, trabajo, impuestos, hipoteca), ya no existirá esa posibilidad si no es seguida de dolorosos fracasos en su carrera y en sus relaciones.

Reconoce ante sí mismo que no sería capaz de contarle a un director creativo porque sigue escribiendo. Si su próxima entrevista llega a una cierta profundidad, él soltará la parrafada inspiradora aunque duda de que algún día llegue a creerse sus propias palabras, si algún día llegará a creer en la campaña más larga de todas cuántas ha llevado a cabo.

Sin embargo, al final lo que importa es si será capaz, no solo de convencer a alguien, de hacerle tilín, sino de de someterse a la disciplina ajena. Seguramente en esa entrevista, terminará desviando la atención y dirá, para demostrarlo, que acepta propuestas de estilos para sus cartas de presentación para seguir rizando el rizo y para inscribir su proyecto en algo más social.

Es consciente que no tiene porqué encontrar trabajo. Pero él intuye que ese no es su objetivo, con una tasa de paro juvenil que supera el 50%: al final, lo fácil, llegado el momento, es escribir sin mirar para atrás. Simplemente, porque mientras escribe, aunque lo haga absolutamente estático (exceptuando las ondas aleatórias de sus falanges), siente que no está en paro y da gracias por hacer algo que, al final, no requiera dar demasiadas expliciones.

(otra propuesta de Bàrbara Nicolau)

Standard