Coloquiales, Propuestas, Sin categoría

138- Todo era mentira*

Todo era mentira. Desde mi identidad a mis objetivos… No importa quién soy, si soy Oscar Arenas o si soy redactor creativo. Su vida es una excusa para hacer lo único que es cierto en esta historia: pedir trabajo cada día de una forma distinta durante un año. Si Oscar se ha licenciado, está estudiando un máster, ha trabajado o trabaja… Me da exactamente igual.

Oscar era un pretexto, un testaferro para arrebatar el récord de ejercicios de estilo a Joan-Lluís Lluís. Quedaría muy feo haber publicado el proyecto con esa intención descarada. Y si además tenemos en cuenta que un día Joan-Lluís me robó el bocadillo cuando éramos pequeños, podría haberse entendido que era mi rencor quién escribía. Así que inventé una historia plausible, la de Oscar, un joven parado más y en un sector en el que también hay muchos profesionales sin trabajo. Facilón, lo sé. Yo solo quería el récord y ya está. Me da igual el trabajo. Yo ya tengo uno.

No tengo nada más que añadir. Si creé un book, son todo piezas falsas para simular una determinada carrera en una determinada agencia. Punto. No quiero hacer entrevistas porque ya estoy bien como estoy. De verdad. Y dejad de asediarme con las propuestas. Ya tengo el récord es lo que quería y no las necesito.

Venga, ya lo he dicho.

*Todo sale de la premisa de… ¿y si todo lo que he dicho hasta el momento fuera mentira? No me he podido resistir a decir que todo esto era una farsa… justo el día en que empiezo a trabajar gracias a estas cartas.

Una propuesta de David Del Blanco

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Estándares, Sin categoría

366- He encontrado trabajo

Esta carta es la más especial de todas. La que más ilusión me hacía escribir y la primera que no se dirige a un director creativo, sino a ti, que me lees, me has leído o me leerás. Esta carta no bate ningún récord, ni es un reto literario significativo, ni coincide con ningún aniversario (aunque hoy hace cinco meses exactos que me quedé en paro). La mayoría de cosas especiales de esta vida no cuadran y esta carta es eso: algo cuyo único fin es ser escrito, recurriendo a cualquier recurso que sirva para expresar lo que siento, sin más artificios.

Hoy tampoco hay menciones a mi carrera, pero sí a la carrera de fondo que muchos han seguido para mantenerse al día de las actualizaciones del proyecto. No voy a pedir entrevistas, aunque hay gente a la que desearía conocer en persona para decirles que muchas gracias y que guarden la cartera, que este café lo pago yo. Gente que ha compartido el proyecto, simplemente por el hecho de valorar una iniciativa en positivo.

Me gustaría que 365 formas de pedir trabajo no se quede en una forma de hacerme notar. Siempre he tratado de cumplir mis compromisos y esto era una campaña para conseguir trabajo basada en la premisa de que podría escribir 365 versiones de un mismo texto. Ahora hay que cumplirlo, porque en ningún momento dije que me pararía si conseguía trabajo.

No sé si soy un redactor brillante, esto lo determinará mi aventura en los próximos años y tampoco sé si mis cartas para pedir trabajo son obras maestras. Pero estoy dispuesto a alcanzar las 365. Como agradecimiento a esa gente que ha compartido el proyecto y que ha creído en él y, de rebote, en mí. Después de recibir propuestas y ánimos desde rincones insospechados del planeta, es lo mínimo.

Eso sí, dudo que a partir de ahora pueda cumplir la obligación de una carta diaria. Sin embargo, como ya he dicho, pienso alcanzar las 365 tarde o temprano. Aprovecho para comunicar que, aunque aún no hay nada en firme, haré lo posible para editarlas en papel y que no será en un libro al uso.

Nada más, sigo esperando propuestas. Ahora que ya no hay la presión de conseguir trabajo y de impresionar a alguien, esto será divertido de verdad. Y me lo he pasado demasiado bien llegando hasta aquí, así que me hace una ilusión tremenda lo que tengo por delante. Te dejo. Me voy a trabajar.

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137- Carlos Ruíz Zafón

La justicia arácnida arropaba el sueño de los presos de la Modelo. Había tejido su red metálica con paciencia y con los años había ido cubriendo la mole de la penitenciaría. Mí único crimen era arañar papeles y torturar teclados y no tenía ninguna relación con la cárcel, excepto que su estampa se me ofrecía en toda su magnitud desde el cuartucho que me alojaría en esa Barcelona de luces sulfúricas, escaleras viscosas y calles adictivas.

Había venido a abrir los ojos de mis sueños: a escribir. Otro joven de experiencia imberbe al holocausto de las manos manchadas de tinta. Salía a la calle a beberme esa Barcelona eternamente leída mientras un tranvía levantaba la hojarasca y mi personalidad parecía disolverse en un otoño torpe.

Poco después, pasé por delante de una librería de viejo, escondida en uno de esos locales que solo aparecen si uno le busca fallos a la retícula del Ensanche. Anunciaba una gran provisión de un libro epistolar, el que contenía más ejercicios de estilo que ningún hombre haya escrito jamás: 137 formas de pedir trabajo de Oscar Arenas.

Después de mis años en el internado en una ciudad como una vieja institutriz, aspirando a ser oficial de todo y maestro de nada, Barcelona era como esa prostituta que adiestraba al primerizo, con gestos sutiles me indicaba dónde ir, qué tocar y qué mirar, dejándose acariciar por mi mirada en cada fresco de las fachadas, en cada gárgola y en cada medianera. Barcelona quería que entrara en esa librería.

Pese a lo avanzado de la hora, dentro había un hombre de bigote descuidado y una piel que mutaba hacia el amarillento de los libros que vendía. Me contó la historia de Oscar Arenas, el loco que escribió lo mismo de 365 formas distintas, un Sísifo de las letras maldito a vagar durante un año de su vida. Lo curioso del caso es que solo se conservaban 137 cartas y que con esas, se lanzó una edición que evidentemente, fue un fracaso. El camino de Arenas parecía el mío. Se lo conté e intercambiamos fotografías borrosas de nuestras vidas.

Me quedé con un ejemplar de las 137 formas de pedir trabajo preguntándome dónde estarían el resto, salí de la tienda y me dejé absorber por un remolino en el río de la muchedumbre del metro para ir a ninguna parte. En la primera página una cita de alguien que desconozco:

Tu destino ya te ha escogido y tú solo puedes escoger la forma de dirigirte a él.

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136- Logo-rallye 2.0*

Me levanto no sin dificultad. Lleva horas lloviendo y me encuentro fatal. Puede que sea el frío o que haya comido algo en mal estado. Me calzo mis pantuflas para proteger mis pies del frío y la humedad. Vaya temporal está cayendo fuera. Habrá que salir con gorro polar, polainas, raquetas y antiparras. Compruebo en mi lista la carta que me toca escribir hoy. Uff… A alguien se le ocurrió proponerme imitar el estilo de un tratado de filosofía. Si yo no tengo ni idea y se me va a notar, igual que ese señor que vive enfrente no puede disimular que es calvo por mucho que lleve bisoñé. Solo soy un redactor creativo y eso es lo que quiero ser.

Improvisaré cualquier otra cosa: hablaré de mi carrera, del máster, de que tengo más de un año de experiencia en mi carta profesional… Compruebo con regocijo que ya llevo unas cuantas líneas. Realmente es fácil: siempre repito lo mismo, pero como soy joven y solo tengo estos títulos, pues ahí se acaba siempre. Uy, náuseas y retortijones. Creo que me pondré un supositorio. Ahora vuelvo…. Ay… Ya está.

No se termina de ir este regomello, ¿eh? Seguro que es el frío… Me echo la manta por encima y aunque parezco una mujer judía o musulmana, ahora se soporta mejor. Ya me estoba explayando… ¿Por dónde iba? Bueno, la carta de hoy, que tengo que escribirla sí o sí. ¡Vamos a tirar de motivación, venga! No he fallado ni uno solo de estos últimos 136 días y hoy no podía dejar de pedir un trabajo de forma distinta. Poniéndome pesado pero sin perder la sonrisa. No es tan complicado: imagina un helado: siempre tiene la bola y el cucurucho, pero puede tener sabores diferentes. Pues yo siempre digo lo mismo pero lo adorno distinto.

¡Vaya! Creo que empieza a hacer efecto el supositorio… ¡Hasta mañana!

*Normalmente para componer un logo-rallye se establece una lista de palabras para todos los autores que participaran en el juego o se buscan en el diccionario aleatoriamente. El objetivo en ambos casos es componer un texto dónde aparezcan todos. En este caso, yo he pedido vía Facebook y Twitter las palabras favoritas de los seguidores del proyecto.

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135- Padre

Mi hijo se llama Oscar y normalmente es el que escribe esto, pero hoy no ha podido. Está un poco cansado… Y oye, yo entiendo su situación. Aunque es joven, ha estudiado mucho y sin perder ni un año, ya nos encargamos su madre y yo de ello. Empezó la carrera de publicidad y aunque parecía que no era lo que más le gustaba, se la sacó en 4 años y logrando entrar por nota en unas prácticas en una empresa importante.

Después de pasarse un año y cuatro meses como redactor en esa agencia, ya no le ofrecieron más posibilidades de continuar. ¡Ellos se lo pierden! Yo siempre he dicho que tiene que hacer lo que más le gusta y que no importa lo que le digan los demás. Creo que se lo tomó al pie de la letra. Y como siempre ha sido muy aficionado a leer y a escribir, para pedir trabajo, el tío va y se pone a escribir su carta de presentación de formas distintas… una cada día y durante todo un año. Tengo que admitir que yo soy un poco cabezota, pero esto me suena más bien a locura. No sé de dónde lo ha sacado, pero seguro que dará sus frutos porque está demostrando todo lo que sabe, y sobretodo, le sirve de entrenamiento para no oxidarse. Y si le queda un libro tan divertido como ese de Joan-Lluís Lluís que me dejó una vez, pues mejor que mejor.

Me duele bastante lo que le ha sucedido. Yo insisto en que alguien con sus estudios en un país normal con una economía normal ya tendría trabajo. Que una locura así solo pasa aquí. Que está muy bien, el proyecto de las cartas es muy divertido por sí mismo y yo le animo siempre, pero no veo por qué tiene que hacer tantos esfuerzos por algo que ya debería tener… Ya lleva 135 cartas, es decir 135 días, que no es moco de pavo. ¡Eso son 4 meses buscando trabajo tratando de destacar! A veces pienso que si se hubiera tomado un año sabático o se hubiera ido de Erasmus habría terminado la carrera más tarde y habría cogido el mercado laboral en otro momento. Pero ojeando el periódico y viendo como siguen las cosas, me convenzo que eso habría sido ir de Guatemala a Guatepeor.

Bueno, que me voy por las ramas: tú entrevístale, no le digas que yo he escrito esto y ya verás lo que es capaz de hacer. Que te enseñe las campañas que ha hecho, que más de una se puede ver por ahí… Y deja que te sorprenda, dile cómo podría escribirte una de sus cartas y seguro que te diviertes un rato.

Una propuesta de Jorge Meneclier, director creativo de OgilvyOne Barcelona

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De Raymond Queneau, En clave, Propuestas, Sin categoría

134- Jeferifigofonzafa*

Hofolafa,

Mefe llafamofo Oscafar Afarefenafas Lafariofos y sofoy refedafactofor creafatifivofo. Efestofoy bufuscafandofo trafabafajofo efen ufunafa afagegenciafa de pufublificifidadad yfy pafarafa efellofo hefe efescrifitofo efestafa cafartafa defe prefesefentafaciofón. Yfy sefeguifirefé efescrifibieféndofolafa defe foformafa difistifintafa cafadafa díafa hafastafa llefegafar afa lafas 365 pafarafa pofonefer afa pruefebafa mifi hafabifilifidafad defe afadafaptafar tefextofos afa difistifintofos efestifilofos.

Sofobrefe mifí tefe puefedofo defecifir quefe mefe lifucefenciefé efen pufublificifidafad efen 2012, quefe efestofoy tefermifinafandofo ufun mafástefer y quefe tefengofo mafás defe ufun afañofo defe efexpeferiefénciafia efen ufunafa afagefenciafa mufultifinafaciofonafal. Puefedefe quefe creafas quefe sofoy defemafasiafado jofovefen peferofo prefecifisafamefentefe pofor efesofo mifis gafanafas defe efexpeferifimefentafar yfy mifi mofotifivafacifión puefuedefen cofompefensafar peferfefectafamefentefe lafa fafaltafa defe efexpeferiefenciafa quefe mufuchofos mefe afachafacafan.

Sifi mefe efentrefevifistafas pofodefemofos cofomefentafar lafas cafampafañafas quefe yafa hefe hefechofo. Sifin efembafargofo, afal fifinafal lofo quefe ifimpofortafa efes sifi seferefé cafapafaz defe hafacefer lafas quefe tufú mefe pifidafas. ¿Pofor quefé nofo mefe profopofonefes ufun efestifilofo efen efel qufee refedafactafar efestafa mifismafa cafartafa mafañafanafa?

Grafaciafas pofor tufu tiefempofo.

*Jerigonza para los amigos, una de las muchas formas de hablar en clave que existe en Latinoamérica. Esta en concreto consiste en poner después de cada sílaba, una f y la vocal anterior. Yo he optado por poner siempre la última vocal después de la f independientemente de si estamos ante un hiato o un diftongo para mejorar la comprensión y minimizar las cacofonías. Es una forma de hablar preservando nuestra intimidad delante de alguien que no comprenda nuestra jerigonza (por ejemplo, la NSA) logrando sonidos curiosos, divertidos… e incomprensibles.

Una propuesta de Adriana Hidalgo (aka Afafriafanafa Hifidafalgofo)

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133- Regañina de un padre a su hija

¡Carolina Arenas! Haz el favor de venir ahora mismo.

¿Que por qué? ¡Pues porque soy tu padre! Y porque tu madre y yo queremos hablar contigo, simplemente. Venga. Ya sabes de qué va esto, ¿no? Quiero que me lo digas tú.

Bueno, pues voy a refrescarte la memoria: ya van dos días en los que has pasado olímpicamente de tus ejercicios de lengua y literatura. Esta inconstancia no puede ser. Mucho antes de que nacieras escribí una carta cada día durante un año solo para conseguir trabajo. Y si ni aún así mi castellano fue perfecto, ¿cómo esperas tú sacar las notas que necesitas a este ritmo?

Ponte a ello o nos las tendremos: voy a recordarte esto cada día del curso mientras no hagas tu trabajo. A cabezón no me gana nadie, ni tú, aunque te parezcas a mí. No eres mala en los estudios, Carolina, pero es que tampoco eres buena porque tú no quieres.

Cuando salí de la universidad, en 2012, era muy complicado encontrar un trabajo. Si tú hubieras vivido aquello entenderías el esfuerzo del que te hablo, hija. Ni con un año de experiencia y dos postgrados me querían. Tú aún eres joven y ahora tienes posibilidades de ser lo que quieras ser… si cuidas tus hábitos, por eso me repatea que te dejes las cosas por hacer y encima te lo tomes así.

¿Hay alguna razón por la no has hecho tus ejercicios? Si realmente la hay, cuéntanosla y hablamos de ello, pero ten en cuenta que lo que importa es que te esfuerces a diario y hagas lo que te piden tus profesores… y tu madre o yo, claro. No me hagas pensar en regañarte de nuevo mañana, por favor, que esto me gusta tan poco como a ti. Ala, Carolina, ponte a ello, ya me has oído.

Una propuesta de Jime Delgado

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132- Rory’s Story Cubes

Los Rory’s Story Cubes son un conjunto de nueve dados diferentes con dibujos distintos en cada una de las caras. Son un juego narrativo y un pretexto creativo, ya que permiten más de nueve millones de combinaciones posibles. Como son uno de mis entretenimientos favoritos, he decidido usarlos para escribir una carta al azar. Esta ha sido mi tirada para la carta de hoy:

rorys

Hola,

Me llamo Oscar Arenas Larios y soy un redactor creativo en paro dispuesto a hacer cuanto esté en mi mano para conseguir trabajo en una agencia de publicidad. Un ejemplo sería lo que estoy haciendo este año: escribir día tras día mi carta de presentación, siempre de una forma distinta. Espero que alguna de las 132 cartas que he escrito hasta el momento  sean la llave que me abra la cerradura de las agencias o que lo sea alguna de las 233 que me quedan hasta que la Tierra complete una vuelta al sol…

Sobre mí te puedo decir que me licencié en publicidad en 2012 y que estoy terminando un máster (ambas cosas en el campus faraónico de la UAB). Además, empecé mis prácticas (con L de Learner y con B de Becario) en una agencia multinacional donde terminé quedándome un año y cuatro meses. Soy consciente que con estos niveles de paro juvenil, pedir un trabajo estable para un joven es pedir la luna, pero solo los que estamos realmente motivados somos capaces de intentar lo que parece imposible. Además, me he buscado una forma de pedir trabajo de lo más divertida porque cada día estoy probando algo nuevo.

Si me entrevistas te prometo que no te dormirás comentando las campañas que ya he hecho. Sin embargo, al final lo que importa es si seré capaz de hacer las que tú me pidas. ¿Crees que sería capaz de imitar un extraterrestre?

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131- Esloganes*

Hola soy Edu, feliz navidad, bienvenido a la república independiente de tu casa.

Soy un ciudadano de un lugar llamado mundo que, para estar a gusto con la vida, busca trabajo como redactor creativo. No es lo que tengo, es lo que soy y yo soy Oscar Arenas. What else?

Estoy en paro porque ya sabes, la vida es móvil y móvil es Vodafone. Pero para buscar un nuevo empleo, just do it, yo me lo guiso, yo me lo como: escribo, vendiéndome a mi mismo porque yo lo valgo. Eso sí, mi proyecto dura… y dura… y dura porque escribiré una versión distinta de la misma carta durante un año, también durante la primavera del Corte Inglés. ¡Impossible is nothing!

Sobre mí te puedo decir que me licencié en Connecting people en 2012 (compruébalo: ¡el algodón no engaña!), que estoy terminando un máster y que tengo más de un año de experiencia en una agencia multinacional. Puede que creas que soy demasiado joven pero mi habilidad es para siempre y mi juventud… no. Creo fervientemente que un empleo estable no es un placer adulto y que me merezco uno, así que ¡busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo! Porque redactores como yo… ¿a que no puedes fichar solo uno?

Tómate un respiro, tómate un Kit-Kat para ver mi book y ¿hablamos? Sin embargo, yo no soy tonto y sé que lo que importa es ser capaz de seguir tus instrucciones porque aquí tú eres el King. ¿Por qué no me propones un estilo en el que reescribir esta carta? Lo escribo todo, todo y todo.

Pero recuerda: si te parezco un pesado y me quieres echar de aquí… ¡Cillit Bang y la precariedad se va un bang!

Se que con el actual panorama las posibilidades de que me contraten son muy bajas así que recuerda que hay cosas que el dinero no puede comprar, para todo lo demás, MasterCard.

*Y otras frases publicitarias que se han quedado para siempre en nuestra cabeza.

Una propuesta de Lucía Climent, directora creativa en OgilvyOne.

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130- Maestro Yoda*

Oscar Arenas mi nombre es. De creativo redactor no trabajo. Si de publicidad fuera en una agencia trabajaría. 365 formas de trabajo pedir hallar quiero. Versiones 130 llevo ya para a prueba mi Fuerza poner.

Licenciado me he en publicidad y maestro seré en Psicocreatividad. En una multinacional agencia un año trabajé. Joven soy aunque contrario lo dice mi apariencia. De experimentar ganas perfectamente compensan experiencia escasa.

Entrevistarme puedes para book con campañas comentar, aunque capaz de nuevos retos realizar debería ser. Juzgarme solo por mi pasado no debes. ¿Como debería mi futuro ser? Juntos escribirlo debemos.

¡Que la fuerza te acompañe!

*Oye, que no te lo pierdas, yo creía que el Maestro Yoda de Star Wars hablaba divertido y ya. Y al buscar una foto para actualizar el Facebook he descubierto que en sus frases siempre terminan con el verbo y que eso es comparable a un recurso retórico llamado anástrofe. Y yo, friki de mí, escribiendo tirando de referencias de Star Wars…

Una propuesta del equipo de Tago Art work

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